Aston Martin afronta un nuevo ajuste en su estructura técnica con la confirmación, según medios como Planet F1, de que Andy Cowell abandonará el equipo al término de la presente temporada. La decisión cierra una etapa marcada por la reorganización interna que se produjo tras la llegada de Adrian Newey y por las discrepancias surgidas en la cúpula directiva.
El ingeniero británico, con pasado destacado en Mercedes durante la era híbrida, había asumido inicialmente un papel relevante dentro del proyecto de Silverstone. Sin embargo, los cambios en la jerarquía del equipo fueron alterando progresivamente su posición hasta desembocar en una salida pactada para el final del curso.
La raíz del movimiento se encuentra en la evolución del organigrama técnico y en la falta de encaje entre la visión inicial de Cowell y la nueva dirección adoptada por la escudería. La transformación del proyecto ha ido acompañada de un liderazgo cada vez más concentrado en la figura de Newey.
El impacto del nuevo liderazgo
El desembarco de Adrian Newey en octubre de 2024, sustituyendo a Mike Krack al frente del equipo, marcó un punto de inflexión. Su incorporación respondía al objetivo de redefinir la base técnica y preparar a Aston Martin para el gran cambio reglamentario previsto en la Fórmula 1.

Tras ese movimiento, Cowell pasó a desempeñar el cargo de director de estrategia, una función con menor peso en el área puramente técnica. Lo destacable en este caso es que ese reajuste fue interpretado internamente como una pérdida de influencia dentro del núcleo de decisiones clave.
No es ningún secreto que Newey acostumbra a implantar un modelo de mando centralizado, especialmente en lo relativo al diseño y desarrollo del monoplaza. Su trayectoria se ha caracterizado por asumir un control directo en los conceptos aerodinámicos y en la coordinación entre departamentos.
Diferencias técnicas y reorganización interna
Las discrepancias entre Cowell y Newey no se limitaron a cuestiones de jerarquía. También existieron diferencias en la manera de enfocar el desarrollo del coche y en la estructura de liderazgo que debía regir el proyecto deportivo.
La falta de sintonía en temas de diseño y en la dinámica interna terminó debilitando la convivencia profesional dentro de un momento estratégico para el equipo. Con el foco puesto en la normativa de 2026, Aston Martin ha optado por consolidar una única línea de trabajo bajo la dirección de Newey.
Cabe destacar que este tipo de decisiones reflejan una apuesta clara por la cohesión en torno a un liderazgo definido. La escudería británica ha priorizado la alineación técnica absoluta de cara al futuro inmediato, asumiendo el coste de prescindir de una figura con amplia experiencia en la categoría.
La salida de Cowell al finalizar la temporada simboliza así el cierre de una etapa y la consolidación definitiva del nuevo modelo organizativo impulsado desde la dirección técnica.