Como no podía ser de otra forma, la inmensa mayoría de los españoles tienen una relación con la DGT que se basa en las infracciones que cometen el volante. Si bien es cierto que la inmensa mayoría de los conductores suelen respetar las normativas de circulación, son muchos los que deciden no hacerlo y, en muchos casos, acaban siendo multados por la Dirección General de Tráfico.
El hecho de que en los últimos años se hayan realizado muchas campañas publicitarias por parte de este organismo y que, a la vez, hayan aumentado el número de multas y a la vez se haya puesto en circulación el carnet por puntos es lo que ha provocado que el número de muertos en las carreteras españolas haya bajado de forma considerable respecto al que había hace unas décadas.
Sin embargo, sigue siendo muchos los conductores que en alguna ocasión has visto como les ha llegado una multa a casa, multas que no algunos casos no es que sean precisamente bajas dependiendo de la sanción a la que corresponden.
Las infracciones más comunes en España
Si bien es cierto que existen muchísimas normativas y que por lo tanto existe también muchísimas posibilidades de saltárselas, al final la DGT sabe muy bien cuáles son las infecciones más comunes en nuestro país.
Una de las más habituales no tiene que ver con la conducción en sí, sino con el hecho de no haber superado la ITV ir circulando con el vehículo sin haber superado la inspección técnica, algo que evidentemente es una infracción grave ya que poner en riesgo tanto la seguridad del propio conductor como la del resto de vehículos.
Las que sí que tienen que ver con la propia conducción y que son también las más habituales en España son las multas por exceso de velocidad, las notas relacionadas con el consumo de drogas y alcohol, las multas por no llevar el cinturón de seguridad puesto y las multas por conducir haciendo uso del teléfono móvil.
Cada infracción corresponde a una categoría y, teniendo en cuenta que hay tres categorías, leve, grave y muy grave, las acciones pueden ir desde los 100 € en el caso de las más leves hasta más de 500 € en el caso de las muy graves.