Uno de los principales motivos de preocupación de muchos españoles actualmente es el precio de la gasolina y del diésel. Si bien es cierto que en las últimas semanas el coste de rellenar el depósito de gasolina del coche es inferior al que era en los meses de verano, cuando se llegaron a superar cifras de 1,8 € el litro, siguen siendo precios muy elevados para la inmensa mayoría de españoles.
No es casualidad entonces que entre otras cosas, este aumentando de forma notable la venta de coches híbridos auto recargables, modelos que cuentan con motores mucho más eficientes y que al final acaban derivando en un consumo menor, así como también que sean muchos los conductores que estén intentando cambiar su manera de conducir para llevar a cabo una conducción más eficiente y que por lo tanto su bolsillo note tanto el peso del pie derecho a la hora de acelerar.
Además, como no podía ser de otra forma, gracias a las diferentes aplicaciones o páginas webs de Internet donde se puede encontrar todo tipo de información acerca de los precios de las gasolineras más cercanas, pudiendo así ir a la más barata y ahorrar unos cuantos euros, también son muchos los que están intentando ahorrar a través de diferentes formas de pago.
Un buen ejemplo de ello es la aplicación de Repsol llamada Waylet, una aplicación que está teniendo un tremendo éxito, entre otras cosas porque con ella se puede llegar ahorrar hasta 0,40 € por litro dependiendo de los diferentes contratos que tenga el propietario con Repsol.
Así puedes ahorrar hasta un 5 por ciento en gasolina
Pero también son varios bancos los que ofrecen, siempre y cuando se pague la gasolina con sus tarjetas y lo hagan en unas gasolineras en concreto, interesantes descuentos. Uno de ellos Abanca, que ofrece hasta un 5 % del reembolso del gasto en gasolina si se paga evidentemente con alguna de sus tarjetas en gasolineras Galp.
Una promoción similar ofrecen desde ING, en este caso con un descuento de hasta el 3 % si se utilizan sus tarjetas también en gasolineras Galp o Shell, aunque en este caso no hay un límite máximo de reembolso como sí que ocurre con la banca, que tiene un límite máximo de gasto en gasolina de 600 euros al mes.
Utilizar este tipo de tarjetas conlleva un descuento que, si bien es cierto que por cada compra no es que sea enorme, al final de año puede suponer un ahorro de unos 100 €, una cantidad que tampoco es que sea una maravilla pero que en el contexto actual siempre es bien recibida.