Uno de los principales motivos por los cuales el Dacia Sandero se ha convertido en el coche más vendido en España desde hace ya muchos años es que este pequeño utilitario rumano cuenta con un precio de partida que lo deja muy por debajo de la media en nuestro país.
Tal y como podemos ver en el configurador del fabricante, la versión más sencilla de este modelo tiene un precio de partida que se queda justo por encima de los 13.000 €, lo que lo convierte en una opción perfecta para aquellos que busquen un coche extremadamente sencillo, especialmente en el apartado de calidad de materiales y de tecnología.
Eso sí, como bien saben en el fabricante asociado a Renault, la versión más sencilla de su modelo estrella no es precisamente la más vendida. Es más, el Sandero más vendido en nuestro país es el que cuenta con la carrocería Stepway y con el motor ECO-G, una combinación perfecta para aquellos que buscan un modelo con ciertas capacidades lejos de las falto, con etiqueta ECO de la DGT, con un consumo bajo y con un precio también tentador.
El Dacia Sandero Stepway con etiqueta ECO cuesta solo 127 euros al mes
Lo mejor en este caso y lo que diferencia a esta versión de la versión normal es que, por mucho que en ningún caso podemos hablar de un modelo con verdaderas capacidades todo terreno, así que el hecho de que cuente con una carrocería más elevada respecto al suelo así como con pasos de rueda protegidos permite que esta versión Stepway sea ideal para recorrer algunos caminos en los que la versión con carrocería de utilitario normal podría acabar teniendo algún problema.
Ahora la marca, consciente de que es la versión más vendida, ofrece una promoción por la que podremos hacernos con este modelo con tan solo 127 € al mes, de tal manera que, contando con la entrada, la última cuota, intereses y comisiones, el precio total se quedará justo por encima de los 17.000 €, un precio realmente interesante para un modelo además que, contando con el motor de gasolina y GLP de 100 caballos, permite beneficiarse de todas las ventajas de la etiqueta ECO de la DGT, que no es que sean precisamente pocas.