El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha admitido que se siente "traicionado" por Donald Trump después de que el ejército de Ucrania perdiera parte del acceso al sistema de comunicaciones por satélite Starlink, una herramienta clave para las operaciones militares contra Rusia. El incidente ha agravado las tensiones entre Kyiv y Washington y ha hecho crecer las dudas sobre la continuidad del apoyo norteamericano en una guerra que ya dura más de cuatro años.
"Realmente, sí", respondió Zelenski cuando le preguntaron si se sentía traicionado por el presidente de Estados Unidos. Sin embargo, matizó que la situación era "un poco más complicada" que una cuestión de sentimientos personales. "Es una lástima que estemos perdiendo un socio fuerte", añadió en una entrevista televisiva durante su visita al Reino Unido.
¿Qué afecta esta restricción?
La restricción de Starlink afectó a los terminales militares que se desplazaban a más de 161 kilómetros por hora, lo que dejó fuera de servicio numerosos drones ucranianos utilizados para atacar objetivos detrás de las líneas del frente. También comprometió la capacidad de defensa aérea contra los drones rusos Shahed propulsados por motores de reacción, que Moscú usa para bombardear ciudades e infraestructuras estratégicas.
Zelenski aseguró que la decisión se había tomado de madrugada, sin avisar previamente al ejército ucraniano. "Esta decisión provocará muchas pérdidas humanas", advirtió. Serhiy Beskrestnov, asesor presidencial en tecnología militar, también denunció que las restricciones habían hecho fracasar varias misiones.
Musk niega haber tomado la decisión
El fundador de SpaceX, Elon Musk, negó haber tomado personalmente la decisión. Según explicó, el sistema militar Starshield es propiedad del gobierno norteamericano y las limitaciones de uso dependen del ejército de Estados Unidos y, en última instancia, del presidente.
La crisis llega en un momento especialmente delicado. Rusia lanzó decenas de misiles balísticos y más de un centenar de drones contra Ucrania, con ataques a centrales eléctricas e infraestructuras esenciales. Según Zelenski, unas 600.000 personas se habían quedado sin electricidad. Además, Kyiv teme que Washington limite también el intercambio de inteligencia militar, fundamental para anticipar los ataques rusos.
La relación entre Trump y Zelenski
Las relaciones entre Trump y Zelenski ya se habían deteriorado en 2025, después de una tensa reunión en la Casa Blanca en la que el presidente estadounidense cuestionó la capacidad de Ucrania para ganar la guerra. Ahora, las presiones de Washington para que Kyiv deje de atacar las refinerías rusas han añadido un nuevo motivo de conflicto.
Ante este escenario, Zelenski buscó apoyo en Londres. El primer ministro británico, Andy Burnham, le garantizó que el compromiso del Reino Unido con Ucrania se mantendría y prometió acelerar la entrega de misiles antiaéreos. Londres también prevé destinar 17 millones de libras a reparar la cubierta protectora de la central nuclear de Chernóbil, dañada por un ataque ruso.
La visita evidencia el esfuerzo ucraniano por reforzar los vínculos con los aliados europeos ante la incertidumbre sobre Washington. Para Kyiv, la pérdida de capacidades tecnológicas y la posible reducción de la ayuda estadounidense pueden tener consecuencias directas en el campo de batalla.