Trump pone en la diana a los que filtran secretos militares a la prensa: "Deberían ser fusilados"

Donald Trump está desbocado. Cuando quedan 19 días para las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, el presidente estadounidense está en plena campaña electoral y desde principios de octubre está haciendo una gira de mítines para apoyar a los candidatos republicanos, con el objetivo de mantener las mayorías republicanas en el Congreso antes del 3 de noviembre. La última declaración polémica de Trump se ha producido en uno de estos mítines, y ha superado un nuevo umbral en su ofensiva contra las filtraciones de información y los medios de comunicación. El presidente de Estados Unidos, que ha convertido los ataques a la prensa en una constante de su discurso político, ha ido esta vez más allá, con una propuesta extrema: fusilar a quienes revelen secretos del gobierno estadounidense a la prensa. "Según mi opinión, los filtradores deberían ser fusilados. En el pasado fusilábamos a los que filtraban información", ha afirmado el presidente de Estados Unidos durante el acto electoral celebrado este miércoles en Bullhead City, en Arizona. Y no se ha quedado aquí. También los ha calificado de "escoria de la Tierra" y ha cargado contra los periodistas, a los que ha acusado de inventarse las fuentes y publicar informaciones falsas. Lo que tenía que ser un acto de apoyo a los candidatos de su partido ha acabado convirtiéndose también en una nueva ofensiva contra quienes revelan información de su administración y los medios que la publican.  

El bombardeo de Irán, el origen de la amenaza

Trump ha recuperado un episodio de su ofensiva militar contra Irán para justificar la dureza de sus palabras. Según ha explicado, alguien filtró a The New York Times y a la CNN información sobre los movimientos de los bombarderos estadounidenses B-2 que debían participar en un ataque contra las instalaciones nucleares iraníes. "Alguna escoria lo filtró. Deberían ir a la cárcel y ser fusilados. Deberían pasar el resto de su vida en la cárcel", aseguró. El presidente concretó que se reveló que los aviones saldrían de Misuri a las 12:07 horas, así como la hora prevista de llegada a su objetivo. "Cuando filtras a qué hora atacarás un país, pones en peligro la operación", ha argumentado. Y ha justificado que se filtró la hora de una operación defensiva para su país, "porque no quieres que tengan un arma capaz de hacer volar por los aires a millones de personas de un solo golpe".

El presidente ha relatado que consultó la situación con el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, y que finalmente decidió aplazar la operación dos días antes de ejecutarla y cambiar el calendario de la misión. Dos días después, él y el general decidieron continuar con la operación militar: desplegaron bombarderos furtivos B-2 Spirit desde la misma base de Misuri y, al mismo tiempo, tal como estaba previsto, según explicó Trump. Sus palabras parecen referirse a la operación Midnight Hammer (Martillo de medianoche), el bombardeo estadounidense contra instalaciones nucleares de Irán de junio de 2025. Sin embargo, Trump no ha aportado pruebas que acrediten que una filtración obligara realmente al Pentágono a modificar sus planes militares. El mandatario ha insistido en que los responsables de estas filtraciones merecen un castigo ejemplar: "Los filtradores deberían ser tratados con mucha, mucha dureza. Para mí son la escoria de la Tierra".

Los periodistas, "casi tan malos" como los filtradores

La advertencia no ha ido dirigida explícitamente contra los periodistas, sino contra las personas que les facilitan información confidencial. Pero Trump también ha aprovechado el discurso para desacreditar a los profesionales de la prensa que cubrían el mitin. "Son casi tan malos como los filtradores, porque filtran información falsa", ha asegurado, antes de acusarlos de inventarse las fuentes de sus noticias. "Creo que se inventan muchas de las fuentes", ha insistido. "Una fuente dice que Donald Trump estaba extremadamente enfadado hoy, pero luego descubres que no había ninguna fuente. Se lo inventan. Son como narradores de cuentos".

Las palabras del presidente se enmarcan en una relación cada vez más conflictiva con los medios de comunicación, especialmente con los que publican investigaciones sobre su administración. Trump ha defendido reiteradamente que las autoridades persigan las filtraciones de documentos internos e identifiquen a las personas que proporcionan información a los periodistas. 

Una ofensiva contra las filtraciones y la libertad de prensa

La amenaza de fusilar a los filtradores no llega de la nada. Durante su segundo mandato, la administración Trump ha reforzado los mecanismos para descubrir el origen de las informaciones que llegan a los medios. Funcionarios gubernamentales y miembros de las fuerzas armadas han sido sometidos a pruebas del polígrafo, mientras que varios periodistas han recibido citaciones judiciales encaminadas a identificar sus fuentes. El gobierno también ha impulsado restricciones al acceso de los periodistas a instalaciones oficiales, como el Pentágono, y ha mantenido disputas judiciales con varios medios. Un juez federal ha frenado temporalmente algunas de las medidas que afectaban al acceso a la Casa Blanca de profesionales de CNN, MS NOW y Politico. Las organizaciones periodísticas han denunciado que estas decisiones vulneran la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, que protege la libertad de expresión y de prensa.

No es tampoco la primera vez que Trump plantea castigos extremos contra los responsables de filtraciones. Alyssa Farah Griffin, antigua responsable de comunicación de la Casa Blanca, explicó en 2024 que el presidente ya había defendido ejecutar a quienes revelaron que se había refugiado en un búnker durante las protestas raciales de 2020.

La sombra del fusilamiento público de Nidal Hasan

Las palabras de Trump sobre fusilar a los responsables de filtraciones llegan, precisamente, en medio de otra polémica sobre el recurso del pelotón de ejecución en Estados Unidos. El Pentágono anunció que Nidal Malik Hasan, un antiguo psiquiatra militar condenado a muerte por asesinar a trece personas y herir a 32 más en la base de Fort Hood, en Texas, en 2009, será fusilado el próximo 3 de diciembre. Hasan, que justificó la matanza como un acto yihadista y fue condenado en 2013, protagonizaría la primera ejecución militar estadounidense en más de seis décadas. La controversia, sin embargo, no se limita a la pena de muerte. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que la ejecución se retransmitirá en directo por internet, una decisión sin precedentes en la historia militar reciente de Estados Unidos. Trump, que ha autorizado el fusilamiento, inicialmente avaló su retransmisión, pero las críticas de familiares de las víctimas, militares retirados, organizaciones de derechos humanos y representantes de los dos partidos lo han llevado a reconsiderarla. Según CBS News, la administración se inclina ahora por renunciar a la retransmisión, aunque todavía no hay una decisión definitiva.

Un mitin electoral con Floyd Mayweather como invitado

Las polémicas declaraciones se han producido durante un mitin electoral en Bullhead City, en Arizona, donde Trump ha pedido el voto para el republicano Andy Biggs, que aspira a desbancar a la actual gobernadora demócrata, Katie Hobbs, en las elecciones del 3 de noviembre. El presidente también ha hecho campaña a favor de otros candidatos republicanos que concurren a los comicios estatales. El acto ha tenido un invitado inesperado: el excampeón mundial de boxeo invicto Floyd Mayweather Jr., que ha subido al escenario para hacer un llamamiento a la unidad de los estadounidenses y a mantener "fuerte" el país. "Estados Unidos es el mejor país del mundo. Si me muriera y volviera a vivir un millón de veces, siempre elegiría Estados Unidos", ha proclamado el boxeador ante los asistentes. El boxeador ha hecho un alegato de apoyo a Trump y asegurado que "no podríamos haber escogido a un mejor presidente dos veces que Donald Trump".