La apertura del Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el evento económico más importante de Rusia, ha quedado marcada por un ataque masivo con drones ucranianos contra infraestructuras estratégicas de la región de Leningrado. La ofensiva, que ha provocado daños materiales, varios heridos e interrupciones en las comunicaciones, ha coincidido con la llegada de decenas de delegaciones internacionales a la ciudad que Vladímir Putin utiliza cada año como escaparate de su influencia económica y diplomática.
Las autoridades rusas han informado de que los drones atacaron diferentes objetivos situados en los distritos de Kronstadt, Kírov y Krasnoselski, en el área de San Petersburgo. Según el gobernador de la ciudad, Alexandr Beglov, varias infraestructuras críticas resultaron afectadas, aunque no se registraron víctimas mortales. Las autoridades han confirmado la existencia de heridos, sin precisar el número ni la gravedad.
Columnas de humo negro
Imágenes difundidas en las redes sociales muestran grandes columnas de humo negro elevándose sobre varios puntos de la ciudad. Entre las instalaciones presuntamente afectadas se encuentra la Terminal Petrolera de San Petersburgo, una de las principales infraestructuras energéticas del mar Báltico. Según medios independientes rusos, uno de los drones habría impactado directamente contra los depósitos de combustible, provocando una explosión y un incendio posterior.
В Санкт-Петербурге повреждён жилой дом. Ночью город атаковали БПЛА
— ЭХО (@echofm_online) June 3, 2026
В многоэтажном доме ЖК «Каскад» на проспекте Патриотов, 34 повреждены стена и остекление, сообщает «Бумага». Дом расположен в Красносельском районе, в нескольких километрах от «Петербургского нефтяного… pic.twitter.com/04onWOliss
La terminal es una pieza clave para la logística energética rusa. Con una capacidad superior a los 12 millones de toneladas anuales y una extensión de decenas de hectáreas, representa uno de los centros más importantes para el transporte y almacenamiento de productos petrolíferos de la región.
El ataque también habría afectado a la Fábrica Naval de Kronstadt, una instalación vinculada al mantenimiento de barcos y submarinos de la Marina rusa. Aunque Moscú no ha confirmado oficialmente el alcance de los daños, fuentes ucranianas aseguran que los objetivos seleccionados tenían una relevancia militar y logística directa para el esfuerzo bélico ruso.
Ucrania reivindica el ataque
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha reivindicado la operación como una demostración de la capacidad de las fuerzas ucranianas para actuar a gran distancia del frente. Según el mandatario, los ataques han afectado a instalaciones situadas a más de mil kilómetros del territorio ucraniano, incluyendo infraestructuras energéticas y objetivos relacionados con las fuerzas armadas rusas.
More footage from St. Petersburg shows a Ukrainian long-range FP-1 flying toward the oil terminal while Russian "air defense" tries to shoot it down. Bystanders watched the drone move across the city toward its target. #Russia pic.twitter.com/yzZxgKzsZD
— NOELREPORTS 🇪🇺 🇺🇦 (@NOELreports) June 3, 2026
Más allá de los daños materiales, la operación ha tenido un fuerte impacto simbólico. El Foro Económico Internacional de San Petersburgo es la principal plataforma con la que el Kremlin intenta proyectar una imagen de normalidad económica a pesar de las sanciones occidentales y la guerra de Ucrania. Esta edición reúne a representantes de cerca de un centenar de países, así como a dirigentes políticos y empresariales procedentes de China, Arabia Saudita y diversos estados de Asia, África y Oriente Medio.
El ataque también ha provocado problemas en las telecomunicaciones. Varios residentes han denunciado interrupciones en el servicio de internet móvil, incidencias que han sido registradas por plataformas especializadas en el seguimiento de fallos digitales.
Para el Kremlin, el episodio representa un contratiempo en un momento especialmente sensible. Rusia aspiraba a inaugurar el foro sin incidentes y a reforzar el mensaje de que continúa manteniendo alianzas económicas sólidas a pesar del aislamiento occidental. En cambio, la ofensiva ucraniana ha vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad de determinadas infraestructuras estratégicas rusas y la capacidad de Kiev para llevar la guerra mucho más allá de la línea del frente.
