El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a situar España en el centro de la polémica este jueves en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. Durante la ceremonia de constitución de la Junta de Paz que él mismo promueve, Trump ha acusado a España de ser “un aprovechado” dentro de la OTAN por no haberse comprometido a aumentar su gasto en defensa hasta el 5% del producto interior bruto (PIB), un umbral que Washington presiona para que asuman los aliados.

En una intervención marcada por el tono crítico habitual en materia de defensa y reparto de cargas dentro de la Alianza Atlántica, Trump ha asegurado que cuenta con el compromiso “de prácticamente todos los aliados de la OTAN” para elevar el gasto militar hasta este porcentaje. “De todos, excepto de España. No sé qué pasa con España”, afirmó ante los asistentes al foro, en un mensaje que tuvo una clara carga política y diplomática.

El presidente norteamericano insistió en que España se ha desmarcado del consenso que, según él, se está formando entre los miembros de la OTAN sobre la necesidad de incrementar significativamente los presupuestos de defensa en un contexto internacional cada vez más tenso. En este sentido, reiteró que considera que el país “se aprovecha” del esfuerzo del resto de aliados, una expresión que ya había utilizado en etapas anteriores de su mandato para presionar a varios estados europeos.

"No sé qué pasa con España"

Trump también ha dejado claro que tiene intención de abordar directamente esta cuestión con las autoridades españolas. “Me gustaría hablar con este país”, dijo, sin concretar cuándo ni en qué marco se produciría esta conversación. Sus declaraciones llegan en un momento en que el gasto en defensa se ha convertido en uno de los principales puntos de fricción transatlánticos, especialmente tras la invasión rusa de Ucrania y el aumento de la presencia militar de la OTAN en el este de Europa.

España es, efectivamente, uno de los países de la Alianza que destina un porcentaje más bajo de su PIB a defensa, a pesar de haber incrementado su presupuesto militar en los últimos años. El compromiso formal adoptado por la OTAN establece como objetivo mínimo el 2% del PIB, una meta que Madrid aún no ha alcanzado plenamente, pero que prevé alcanzar de manera gradual. El umbral del 5% defendido por Trump va mucho más allá de los acuerdos vigentes y no forma parte, oficialmente, de ningún consenso cerrado dentro de la organización

Las palabras del presidente de los Estados Unidos se enmarcan en una estrategia reiterada de presión sobre los aliados europeos para que asuman una mayor parte del coste de su propia seguridad. Trump ha defendido en numerosas ocasiones que los EE. UU. han soportado durante demasiado tiempo una carga desproporcionada dentro de la OTAN, y ha vinculado esta crítica a la necesidad de reforzar las capacidades militares occidentales ante potencias como Rusia y China.

La intervención en Davos, a pesar de producirse en un foro económico, pone de manifiesto hasta qué punto la seguridad y la defensa continúan condicionando las relaciones entre Washington y las capitales europeas. En el caso de España, las declaraciones de Trump vuelven a abrir un debate incómodo sobre su papel dentro de la Alianza y sobre los límites políticos y presupuestarios de un eventual aumento acelerado del gasto militar.