Helicópteros del Ejército de Estados Unidos han bombardeado durante la madrugada de este sábado la ciudad de Caracas y otras localidades cercanas, donde se han registrado al menos siete explosiones consecutivas provocadas por aeronaves militares de EE. UU. Los hechos se produjeron alrededor de las dos de la madrugada, hora venezolana, y se percibieron en diversos puntos de la ciudad y sus alrededores, especialmente en zonas próximas a instalaciones militares. Tras las detonaciones, una parte de la capital quedó sin suministro eléctrico. Según se informa, los bombardeos habrían sido protagonizados por helicópteros militares estadounidenses del tipo CH-47 Chinook, aunque hasta el momento no existe confirmación oficial que aclare su origen ni el alcance exacto de la operación.

Según informó Sky News, uno de los objetivos de los bombardeos habría sido la residencia de Vladimir Padrino López, ministro de Defensa y máximo responsable de las Fuerzas Armadas venezolanas. El medio británico asegura que la vivienda del líder militar chavista habría sido atacada durante la madrugada. Paralelamente, CBS News informó de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría ordenado ataques contra objetivos militares venezolanos esta misma noche, según fuentes de la Administración estadounidense citadas por el propio medio.

Maduro declara la emergencia nacional en Venezuela tras una “agresión militar” de EE. UU.

Ante estos hechos, el gobierno venezolano ha reaccionado con un comunicado oficial en el que Maduro ha declarado el estado de emergencia nacional (conocido en Venezuela como estado de conmoción exterior) en todo el territorio nacional. En el texto, el presidente denuncia una “agresión militar perpetrada por el gobierno actual de los Estados Unidos” durante la madrugada de este sábado tanto en Caracas como en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. En el comunicado, publicado dos horas después de los bombardeos, Maduro ha hecho un llamado a la población a movilizarse para “derrotar esta agresión imperialista” y ha informado de que ha “firmado y ordenado la implementación del decreto que declara el estado de emergencia nacional”, con el objetivo de “proteger los derechos de la población, garantizar el pleno funcionamiento de las instituciones republicanas” y ordenar “el despliegue del comando para la defensa integral de la nación”.

Las bases militares, principales objetivos de los ataques

Las explosiones comenzaron poco antes de las dos de la madrugada, siete de la mañana en hora catalana, cuando en la capital de Venezuela comenzaron a escucharse fuertes detonaciones, con el cielo iluminado por destellos y el ruido constante de aeronaves y bombardeos. Según informa la agencia Reuters, varios ataques aéreos se habrían concentrado en la base militar de Fuerte Tiuna, el principal complejo militar del país, situado al sur de la capital, que quedó completamente sin suministro eléctrico. Durante los primeros minutos tras las explosiones, se pudo observar un gran incendio y una densa columna de humo gris elevándose sobre esta zona militar.

También se han reportado ataques en la base aérea de La Carlota, así como en otras instalaciones militares de Caracas, entre ellas el Cuartel de la Montaña, donde reposan los restos de Hugo Chávez. Paralelamente, se han registrado explosiones en otros puntos del país, como Maracay y La Guaira, así como en el aeropuerto de Higuerote, en el litoral central.

A estas horas, el gobierno de Nicolás Maduro ya ha reaccionado oficialmente a los hechos con la declaración del estado de conmoción exterior, mientras que Estados Unidos no ha confirmado ni desmentido públicamente los ataques. No obstante, diversas informaciones apuntan a que los helicópteros implicados serían del Ejército estadounidense. Los bombardeos se producen tras meses de crecientes tensiones entre Venezuela y Washington, en un contexto en el que el presidente Donald Trump había advertido recientemente sobre posibles ataques en territorio venezolano y había afirmado que los días de Maduro en el poder “están contados”, dentro de una ofensiva contra infraestructuras que Estados Unidos vincula al narcotráfico y que ya ha causado más de un centenar de muertes.

Las causas exactas de los bombardeos, así como los daños materiales y posibles víctimas, no han sido aclaradas hasta ahora. Las imágenes que circulan en las redes sociales muestran grandes incendios, fuertes explosiones y columnas de humo en varios puntos de la capital, mientras la situación sigue en desarrollo y la expectación se mantiene tanto en Caracas como en el resto del país.