El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este jueves que no está “interesado” en el Premio Nobel de la Paz, a pesar de que durante meses había defendido que merecía el galardón. En una entrevista telefónica con The Washington Examiner, el republicano ha restado importancia al premio y ha afirmado que no sabe si la ofensiva militar contra Irán puede afectar sus aspiraciones. “No lo sé”, ha respondido cuando le han preguntado por esta cuestión, antes de añadir: “No estoy interesado”. Las declaraciones llegan trece días después del inicio de la guerra con la República Islámica y después de que el propio Trump hubiera afirmado falsamente que había contribuido a poner fin a hasta ocho conflictos internacionales. Según ha afirmado, el tema del Nobel no ha formado parte de las conversaciones recientes que ha mantenido con otros líderes mundiales.

Durante la campaña electoral de 2024, Trump había prometido evitar que Estados Unidos se implicara en conflictos prolongados en el extranjero y había reivindicado en varias ocasiones que merecía el Premio Nobel de la Paz. Cuando el Comité Noruego decidió conceder el galardón a la opositora venezolana María Corina Machado, el líder de la Casa Blanca expresó su malestar a través de uno de sus asesores más cercanos. Su director de comunicación, Steven Cheung, acusó al jurado del Nobel de “anteponer la política a la paz” al ignorar la candidatura del presidente estadounidense. Trump, que había defendido que su papel en la mediación de un acuerdo parcial entre Israel y Hamás justificaba el premio, también lamentó entonces que “los verdaderos esfuerzos por la paz no se estén valorando”.

La guerra en Irán aleja a Trump del Nobel

El estallido de la guerra con Irán ha complicado aún más cualquier aspiración de Trump al Nobel de la Paz. El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva militar contra la República Islámica que terminó con la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei. Desde entonces, Teherán ha respondido con ataques aéreos contra Israel y contra países de la región que albergan bases militares estadounidenses. El conflicto también ha estado marcado por acusaciones cruzadas sobre posibles víctimas civiles. Una investigación preliminar del Pentágono, a la que ha tenido acceso The New York Times, apunta que un bombardeo contra una escuela de niñas en Minab, al sur de Irán, donde murieron cerca de 180 personas, podría estar relacionado con la ofensiva. Trump ha atribuido inicialmente la responsabilidad del ataque a Irán, pero ha afirmado que aceptará las conclusiones de la investigación. 

La guerra, que ya ha costado la vida a siete militares estadounidenses y ha disparado el precio del petróleo a raíz del bloqueo del estrecho de Ormuz, también puede tener consecuencias políticas internas. De cara a las elecciones de medio mandato de noviembre, en las que los republicanos se juegan la mayoría en el Congreso, el conflicto podría pasar factura al presidente.