El humor ácido ha aparecido en la campaña de las presidenciales de los EE.UU. Los candidatos a ocupar la Casa Blanca, Hillary Clinton y Donald Trump, han intercambiado toda serie de comentarios ácidos en una cena de caridad, que se ha celebrado justo el día después del último debate de presidencial. Durante la velada, surgieron varios choques entre los candidatos republicano y demócrata. La cita ha tenido lugar en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York.

Un buen ejemplo ha sido cuando Trump ha reprochado a Clinton que es la primera vez que hablaba con personalidades tan importantes "sin que le paguen". La candidata demócrata se lo ha tomado con sentido del humor y le ha respondido sarcásticamente con un agradecimiento por el vehículo que le ha ofrecido Trump para acudir a la cena. Eso sí, ha soltado que parecía un "coche fúnebre". Otra de las bromas más elocuentes de la noche ha sido el ofrecimiento del candidato republicano a ser embajador de los EE.UU. en Iraq o en Afganistán, todo por los peligros que representan estos países.

A pesar del sentido del humor que ha caracterizado la cena, que ya es una tradición, durante el acto se ha constatado la frialdad entre ambos candidatos. De hecho, sólo se han dado la mano al principio de la gala benéfica y después ya no se han vuelto a interpelar directamente, y eso que Clinton y Trump estaban sentados prácticamente uno al lado del otro: sólo separados por el arzobispo de Nueva York, Timothy Michal Dolan.

De hecho, al margen de las bromas, Trump ha vuelto a atacar Clinton con dureza, acusándola de ser tan "corrupta que la echaron de la Comisión del Watergate". Por su parte, en respuesta a estas acusaciones, Clinton no se ha quedado corta: ha asegurado que mientras la ciudadanía reconoce la estatua de la Libertad, el magnate republicano sólo ve a un "cuatro", en una clara alusión a los comentarios machistas de Trump valorando el físico de las mujeres entre entre el uno y el diez.

La mujer de Trump, Melania, no ha quedado exenta de críticas por haber pronunciado un discurso muy parecido al de la actual primera dama, Michelle Obama.