El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este viernes que la Junta de Paz ha alcanzado un acuerdo para el "desarme total" de Hamás y otros grupos armados palestinos en Gaza, un paso que el mandatario estadounidense ha calificado de "histórico" hacia la creación de un nuevo gobierno en el enclave. Trump ha asegurado que "el acuerdo se llevará a cabo en fases cuidadosamente estructuradas" y que, una vez completado el desarme, "las fuerzas israelíes se retirarán", mientras una Fuerza Internacional de Estabilización trabajará conjuntamente con un nuevo cuerpo de policía palestino para garantizar la seguridad de Gaza. Trump ha afirmado en su cuenta de Truth Social que el acuerdo permitirá que Gaza quede bajo el control de "un nuevo gobierno palestino". Igualmente, ha agradecido los esfuerzos de mediación de Egipto, Qatar y Turquía, y también el trabajo de su equipo negociador para alcanzar el pacto.
El anuncio, sin embargo, presenta sombras. Fuentes cercanas a las negociaciones han asegurado a la agencia Reuters que se habían logrado avances, pero no es seguro que el acuerdo se mantenga, ya que un alto cargo israelí había señalado que los términos propuestos no eran satisfactorios. La embajada de Israel en Washington y Hamás no han querido responder a las preguntas sobre el anuncio hecho en solitario por Donald Trump.
Hamás ha retrasado durante meses las conversaciones para el cumplimiento del plan de paz, se ha negado a entregar las armas y ha intentado transferir el control al Comité Nacional para la Administración de Gaza de manera unilateral sin desarmarse. Según el medio especializado Axios, un trabajo de presión externa y la creciente crisis económica en la Franja, de la cual responsabilizan a Hamás, habrían llevado al grupo a aceptar el desarme anunciado este viernes por Trump.

Aplicar el plan de paz
El presidente estadounidense ha calificado el acuerdo de hito importante para la aplicación de su plan de 20 puntos para Gaza. La hoja de ruta para poner fin a la guerra, presentada el 29 de septiembre de 2025 junto con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también preveía liberar a los rehenes, establecer un marco de seguridad para Israel y avanzar hacia una administración palestina tecnocrática en el enclave. El plan también incluía, entre otros puntos, el desarme de Hamás, la retirada gradual de las fuerzas israelíes y la creación de una estructura internacional de supervisión para la reconstrucción y la gobernanza de Gaza.