El voto por correo para las elecciones legislativas de medio mandato de Estados Unidos comienza este viernes en Carolina del Norte en medio de una batalla judicial que mantiene en vilo las nuevas exigencias impulsadas por Donald Trump. Las primeras papeletas pueden empezar a circular mientras los tribunales todavía deciden hasta qué punto la administración federal puede modificar las reglas de un sistema que depende, en gran parte, de los estados.
Un juez federal ha bloqueado temporalmente que el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) aplique algunos de los nuevos requisitos derivados de una orden ejecutiva firmada por Trump en marzo. La decisión llega pocos días después de que el Tribunal Supremo permitiera a la administración empezar a aplicar parte de las medidas. El resultado es una situación especialmente incierta para los electores y las autoridades electorales, que tienen que preparar los comicios mientras el marco legal continúa en disputa.
Reforzar el control federal y condiciones
La orden de Trump pretende endurecer las condiciones del voto por correo y reforzar el control federal sobre algunos de los procedimientos electorales. El presidente ha cuestionado repetidamente, sin aportar pruebas que lo acrediten, la seguridad del voto por correo y ha denunciado durante años un presunto fraude electoral asociado a este sistema.
La disputa es especialmente relevante porque votar por correo se ha convertido en una práctica habitual en Estados Unidos. Según el Center for Election Innovation & Research, en el año 2000 solo 21 estados permitían que cualquier elector votara por correo. Actualmente, la posibilidad existe en 37 estados y en el Distrito de Columbia, mientras que los otros 13 mantienen algún tipo de restricción.
La pandemia disparó esta modalidad de voto en 2020, pero su uso no desapareció con el fin de la crisis sanitaria. Millones de estadounidenses continúan enviando sus papeletas por correo en las elecciones federales, cosa que hace que cualquier cambio en el procedimiento pueda afectar a un número muy elevado de votantes y obligue a las administraciones electorales a adaptarse con poco margen.
El perfil del voto por correo
Los datos también muestran que el voto por correo no tiene el mismo perfil que el voto presencial. Según una encuesta del Pew Research Center posterior a las elecciones de 2024, los votantes que utilizaron este sistema tendían a ser mayores y a vivir más en zonas urbanas y suburbanas. Algunos estados, como Misisipi, permiten a las personas de 65 años o más acceder al voto por correo en determinadas condiciones.
También hay diferencias políticas. En las elecciones presidenciales de 2024, el 61% de los votantes que aseguraron haber votado por correo apoyaron a Kamala Harris, una proporción superior a la de los electores que votaron presencialmente, tanto de manera anticipada como el mismo día de las elecciones.
A la incertidumbre jurídica se añaden problemas dentro del mismo Servicio Postal. Un informe de un denunciante interno alerta de preocupaciones importantes relacionadas con los sistemas informáticos que el organismo debería utilizar para verificar las papeletas enviadas por correo.
Con las elecciones de noviembre cada vez más cerca, el calendario juega en contra de la administración Trump. David Becker, antiguo abogado del Departamento de Justicia y actual responsable del Center for Election Innovation & Research, considera que aplicar ahora los cambios previstos sería prácticamente imposible. Según Becker, la orden supondría una intervención federal de gran alcance en un ámbito que tradicionalmente gestionan los estados y requeriría años de preparación.
La batalla judicial, por lo tanto, podría impedir que una parte o incluso la totalidad de las reformas de Trump entraran en vigor en las legislativas de este noviembre. Mientras tanto, los estados deberán seguir preparando las elecciones con unas reglas que pueden cambiar mientras los votantes ya empiezan a recibir las primeras papeletas.
