El nuevo primer ministro británico, Rishi Sunak, ha mantenido una conversación telefónica con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y lo ha tranquilizado, confirmándole que mantendrá el mismo nivel de ayuda militar que hasta ahora, que ya era uno de los más elevados. Zelenski ha confirmado la conversación y se ha mostrado muy satisfecho de cómo ha ido. "Creo que la asociación entre nuestros países y el ya tradicional liderazgo británico en la defensa de la democracia y la libertad continuará y se fortalecerá", ha indicado. Y ha añadido que ha invitado a Sunak a visitar formalmente Ucrania.
Zelenski tenía una muy buena relación con Boris Johnson, que se tradujo en la presencia del primer ministro británico en varias ocasiones en Kíiv, y en un sólido apoyo militar. Sunak ha conversado con el presidente ucraniano en su primer día de trabajo real, después de ser nombrado, y también ha hablado por teléfono con el presidente de EE.UU., Joe Biden. Sunak i Biden se han puesto al día con respecto a las relaciones entre los dos países y la guerra por la invasión rusa en Ucrania.
Mientras tanto, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha rechazado toda posibilidad de mejorar las relaciones con Gran Bretaña después de la marcha de Liz Truss, diciendo que "no existe ninguna esperanza" para que con el primer ministro Sunak la situación mejore. Peskov ha indicado que el nombramiento servirá poco para arreglar la relación diplomática, dañada por la invasión de Ucrania. "De momento, no vemos ninguna condición, motivo o esperanza de que en un futuro previsible haya cambios positivos. Rusia mantiene su apertura y disposición a discutir los temas más difíciles en la mesa de negociaciones. Pero no en detrimento de sus propios intereses", ha añadido.
Mientras tanto, Rusia ha empezado este miércoles las maniobras de sus fuerzas nucleares estratégicas "Grom" (Trueno), que han sido presididas a través de una videoconferencia por el presidente ruso, según ha informado Efe. Los ejercicios, los primeros desde el inicio de la guerra de Ucrania, el pasado 24 de febrero, han consistido en un simulacro de lanzamiento nuclear masivo en respuesta a un ataque nuclear enemigo. Así lo habría explicado el ministro de Defensa ruso, Serguei Xoigú. El ministro, que se ha dirigido a Putin como "camarada" y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, ha informado al presidente sobre la marcha de las maniobras, que a duras penas han durado unos minutos. Las fuerzas estratégicas rusas han lanzado misiles balísticos y de crucero desde el submarino atómico Tula, dos bombarderos estratégicos Tú-95MC, y sistemas de misiles intercontinentales móviles de emplazamiento terrestre Yars, que han sido disparados desde el cosmódromo de Plesetsk.