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LaStarship de Elon Musk ha conseguido este lunes llegar por primera vez a la órbita terrestre, un hito que SpaceX perseguía desde el inicio de las pruebas de su megacohete en abril de 2023. La nave, considerada la más grande de la historia, ha completado con éxito el despliegue de 26 satélites Starlink y ha vuelto a entrar en la atmósfera antes de efectuar un amerizaje controlado en el océano Pacífico. Sin embargo, el vuelo ha terminado con una explosión pocos segundos después de tocar el agua y con una duración muy inferior a la prevista: poco más de tres horas en lugar de las diez programadas inicialmente.

El lanzamiento se ha producido a las 14:49 horas, hora peninsular, desde la base espacial de Starbase, en Texas. Los 33 motores del propulsor Super Heavy han impulsado el conjunto, de más de 120 metros de altura, hasta que la primera etapa se ha separado y ha descendido de manera controlada en el golfo de México. Mientras tanto, la nave ha continuado ascendiendo, a pesar de que uno de sus seis motores se ha apagado prematuramente. Después de comprobar el estado de los sistemas, los responsables de SpaceX han decidido continuar con la maniobra orbital, que se ha completado 25 minutos después del despegue.

Un hito orbital con 26 satélites desplegados

La Starship ha conseguido situarse en órbita después de reencender uno de sus motores centrales durante 19 segundos, cuando había alcanzado una altura de 276 kilómetros y una velocidad de 26.372 kilómetros por hora. Poco después ha empezado a liberar los 26 satélites Starlink de tercera generación, que se han desplegado progresivamente durante unos 35 minutos. Se trata de la primera misión operativa del vehículo, con una carga destinada a ampliar la red de internet por satélite de SpaceX y facilitar la conexión directa de teléfonos móviles desde el espacio.

El plan original preveía que la nave completara seis vueltas a la Tierra durante casi diez horas antes de descender en el Pacífico, frente a las costas de Chile. Sin embargo, SpaceX ha modificado la trayectoria y ha avanzado el regreso por las condiciones meteorológicas. "Las condiciones meteorológicas del Pacífico Norte son mejores que las del Pacífico Sur, por lo cual la compañía ha decidido cambiar de planes", ha explicado un portavoz durante la retransmisión del vuelo. La nave ha iniciado la salida de la órbita poco más de dos horas después del lanzamiento.

Un regreso controlado que acaba con una explosión

Después de superar la reentrada atmosférica, la Starship ha llegado al océano Pacífico a las 17:57 horas, con una duración total de vuelo de tres horas y ocho minutos. El vehículo ha conseguido posarse verticalmente sobre el agua, pero poco después se ha inclinado y ha explotado al entrar completamente en contacto con el mar. Este desenlace ya se había producido en otras pruebas, aunque durante el decimotercer vuelo, celebrado el pasado julio, la nave había conseguido mantenerse intacta y flotando después del amerizaje.

La NASA sigue de cerca los avances de Starship

El resultado representa un nuevo paso en el desarrollo del vehículo que la NASA prevé utilizar en el programa Artemis para volver a llevar astronautas a la superficie lunar. SpaceX prepara nuevos ensayos para completar vuelos de mayor duración y avanzar en la recuperación de sus vehículos mediante las grandes pinzas mecánicas de la plataforma de lanzamiento. El objetivo es conseguir un sistema completamente reutilizable, mientras la compañía se prepara para las próximas misiones lunares, en un escenario en el que también participan Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, y China, que mantiene el propósito de enviar astronautas a la Luna antes de 2030.