El exministro y exlíder socialista António José Seguro ha ganado la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Portugal este domingo con el 31% de los sufragios y se disputará la segunda vuelta con el dirigente ultraderechista André Ventura, que ha conseguido un 23,65% de los votos. Así, el socialista y el ultraderechista se disputarán la Presidencia de Portugal en la segunda vuelta, el próximo 8 de febrero, una vez ya se ha escrutado el 98,75 % de los votos en la primera ronda. En tercer lugar, con el 15,82 % de los sufragios, ha quedado el eurodiputado liberal João Cotrim de Figueiredo, con Henrique Gouveia e Melo y el conservador y exministro Luís Marques Mendes más atrás
Más de 11 millones de portugueses estaban convocados a las urnas durante esta jornada, de los cuales más de 1,7 millones residen en el extranjero, para elegir al sucesor de Marcelo Rebelo de Sousa, tras 10 años en la Jefatura del Estado. La afluencia hasta las 16:00 hora local era del 45,51%, una cifra que supera la participación total en los últimos comicios de este tipo, en 2021, que fue del 39,24%. El escenario electoral estaba muy fragmentado, lo que ha llevado a una segunda vuelta que no se daba desde 1986, cuando el socialista Mário Soares triunfó en una segunda vuelta muy disputada contra el democristiano Diogo Freitas do Amaral.
El país lusitano es una república semipresidencialista en la que el presidente, jefe del Estado, tiene funciones representativas y arbitrales, es comandante de las Fuerzas Armadas, nombra al primer ministro de acuerdo con el resultado de las elecciones legislativas y puede disolver las Cortes. El presidente de la República de Portugal tiene su residencia oficial en el Palacio de Belém y está sometido a un límite de dos mandatos de cinco años cada uno —el conservador Marcelo Rebelo de Sousa agota ahora su segundo mandato—. Sin embargo, en Portugal el centro real de poder ejecutivo recae en el primer ministro
