Después de la muerte del ayatolá Alí Jamenei, Irán no se ha rendido. De hecho, ha jurado venganza y ha asegurado que continuará con sus lanzamientos de misiles balísticos a Israel y los aliados de Estados Unidos en Oriente Medio. Este domingo, una de las baterías de proyectiles lanzados por la República Islámica iba dirigida contra el USS Abraham Lincoln, uno de los dos superportaaviones nucleares que la Marina norteamericana ha desplegado en la región. "Después de las arrogantes acciones y el ataque de los enemigos norteamericanos y sionistas, las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán han atacado el portaaviones Abraham Lincoln con cuatro misiles balísticos", ha informado la Guardia Revolucionaria (IRGC) en un comunicado.

La guerra a gran escala ha entrado en una "nueva fase" en la que "la tierra y el mar se convertirán en el cementerio de los agresores terroristas", ha añadido Irán. El Abraham Lincoln, un portaaviones de la clase Nimitz, es la principal herramienta de proyección de aviones de combate de la Armada estadounidense. Navega acompañado de su grupo de combate, compuesto por tres destructores equipados con misiles para ataque terrestre. La zona habitual del gigante naval es el Pacífico, pero ya participó en la invasión de Irak en 2003 y lleva semanas en las aguas de Oriente Medio en previsión de un ataque a la República Islámica.

"No ha sido impactado"

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que supervisa los ataques estadounidenses en curso contra Irán, ha asegurado que el portaaviones "no ha sido impactado". El organismo de inteligencia aseguró que los misiles "ni siquiera se acercaron". "El Lincoln sigue lanzando aviones en apoyo de la campaña implacable del CENTCOM para defender al pueblo americano eliminando las amenazas del régimen iraní", concluyó.

Aun a nivel naval, Washington también se ha atribuido méritos. El CENTCOM ha asegurado que ha hundido una corbeta iraní de la clase Jamarán en el golfo de Omán, en un muelle de Chah Bahar. "Como dijo el presidente, los miembros de las fuerzas armadas iraníes, el IRGC y la policía 'deben dejar las armas'. Abandonen el barco", ha dicho el mando en una publicación en la red social X, haciendo referencia a las declaraciones de Trump del sábado.