El desfallecimiento de Hillary Clinton de ayer, durante la ceremonia en recuerdo de las víctimas de la 11-S, y la posterior noticia que la candidata demócrata a las presidenciales de los EE.UU. sufre neumonía, ha disparado las alarmas sobre la salud del aspirante.
Debido a la neumonía que sufre, y de la que fue diagnosticada el pasado viernes, ha sido puesta bajo tratamiento antibiótico y se le ha aconsejado descanso, por lo cual ha abandonado temporalmente la campaña y ya ha anulado su próximo acto en California.
No es la primera vez que la demócrata tiene que aparcar la carrera política por temas de salud. Ya en 2012 sufrió un desmayo que le provocó una contusión, de la cual le costó recuperarse. El golpe le dejó un coágulo del que tuvo que ser operada. En aquel momento, Clinton era secretaria de estado y se tuvo que retirar.
Trump lo aprovecha
Visto eso, su contrincante y aspirante republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, ha querido tomar protagonismo en el asunto. Trump ha querido desear una rápida recuperación a su contrincante y que vuelva a la campaña. Sin embargo, ha sembrado algunas dudas sobre la salud de la aspirante demócrata: "alguna cosa está pasando".
Por eso, y por disipar sospechas sobre si su salud es idónea o no, Donald Trump ha asegurado que pronto divulgará los resultados de un examen médico que se hizo la semana pasada. También ha querido dejar claro que cree que los resultados "serán buenos" y que se siente "muy bien".
Donald Trump tiene ahora 70 años mientras que Hillary Clinton tiene 68, lo que supone que los dos son los aspirantes mayores de la carrera presidencial americana de la historia. La legislatura americana dura cuatro años, por lo que Trump acabaría su mandato con 74 años y Clinton con 72. Por eso, es tan importante su estado de salud.
A menos de dos meses de la cita electoral, el 8 de noviembre, ninguno de los dos quiere que haya dudas sobre su estado de salud, ya que eso les podría perjudicar ante las urnas. Por eso, desde la campaña de Clinton han querido salir al paso y asegurar que la candidata está bien. De momento, todas las encuestas dan ventaja a Clinton, aunque durante los últimos días el margen se ha ido haciendo más estrecho.
Recuerdo a las víctimas del 11-S
Clinton estaba asistiendo de pie en los jardines del World Trade Center (WTC) a la ceremonia en la que se leen los nombres de las casi 3.000 víctimas que perecieron el 11 de septiembre de 2001, en la que también estaban presentes su rival republicano, Donald Trump, y autoridades locales. La aspirante presidencial comenzó a sentir molestias mientras seguía la ceremonia por los efectos del calor y tuvo que retirarse del lugar para dirigirse al apartamento que tiene en Nueva York su hija, Chelsea.
Un vídeo tomado por uno de los asistentes y reproducido en las redes sociales muestra a Clinton esperando su vehículo sujetada por el brazo por una de sus asistentes, después empieza a tambalearse y una segunda persona tiene que sujetarla del otro brazo para evitar que se caiga mientras entra a la camioneta que la trasladaba.
El viernes, durante una revisión sobre su resfriado prolongado, Clinton fue diagnosticada de neumonía, por lo que está siendo tratada con antibióticos.