El Día de la Victoria se acerca. Y también la rumorología y la campaña de propaganda del Kremlin para resaltar los peligros que rodean a Rusia. Tanto es así que el Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) de Rusia ha afirmado este miércoles que ha frustrado los preparativos de una serie de atentados contra los máximos dirigentes de Crimea organizados por el servicio de inteligencia militar de Ucrania y que detuvo un grupo de siete agentes ucranianos.
Entre los objetivos de los atentados había el jefe de la república de Crimea, Serguei Aksióov, el presidente de Parlamento de Crimea, Vladímir Konstantínov, y la alcaldesa de la ciudad de Ialta, Ianina Pavlenko, según ha detallado el mismo FSB en un comunicado publicado en su página web.
Por otra parte, también ha puesto de manifiesto que los detenidos preparaban una serie de acciones terroristas contra la infraestructura de transporte de Crimea. "Se estableció que el organizador directo de las acciones terroristas y coordinador de los preparativos de los asesinatos de los altos cargos es un estrecho contacto del jefe de la inteligencia militar del Ministerio de Defensa de Ucrania, Kyrylo Budánov, el oficial de reserva de inteligencia, Román Mashovets," ha indicado el FSB. Mashovets, añade la nota de prensa, ocupa desde el 2020 el cargo de ningún adjunto de la Oficina del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.
¿Quiénes son los detenidos?
El FSB ha indicado que los detenidos son seis personas con doble ciudadanía rusa y ucraniana, y un ciudadano ucraniano-búlgaro, involucrados en el contrabando de explosivos y componentes de artefactos explosivos. A los detenidos se les ha confiscado cinco artefactos explosivos listos para su uso, explosivos plásticos de producción británica, dispositivos para detonar explosivos a distancia y medios de comunicación encriptados con sus jefes de la inteligencia militar ucraniana, constata y detalla el comunicado.
Además, los servicios de seguridad rusos han informado del desmantelamiento de un canal de contrabando de explosivos británicos y componentes de artefactos explosivos que llegaba a Rusia desde Bulgaria a través de Turquía y Georgia, camuflados como electrólitos de uso doméstico.
El Día de la Victoria, en peligro
El Día de la Victoria, el 9 de mayo, es un día muy importante para Rusia. Y desde la llegada del presidente ruso, Vladímir Putin, se ha convertido en un acontecimiento anual, acompañado de un desfile militar en la Plaza Roja de Moscú y ciudades de toda Rusia. Se celebra la victoria sobre la Alemania nazi en 1945. De momento, sin embargo, ya son seis las regiones rusas que han cancelado los desfiles previstos o las marchas diversas. La última en sumarse a este hecho ha sido la región de Saratov, a 650 kilómetros de la frontera con Ucrania. Por ahora, el motivo principal de cancelación es de "preocupaciones de seguridad". Un hecho que los expertos aseguran que podría ser una muestra de vulnerabilidad después de 14 meses de guerra.
Belgorod, Kursk, Voronezh, Oriol, Pskov y la península de Crimea, ocupada por Rusia desde el 2014, han cancelado de manera similar sus desfiles, tal como señala el The Guardian. Según parece, habrían renunciado a las marchas para no provocar al enemigo.
Imagen principal: preparativos para el Día de la Victoria en San Petersburgo / Efe