El rey de Noruega, Harald V, ha sido hospitalizado este lunes a causa de una anemia hemolítica. El veterano monarca, de 89 años, ha sido ingresado en el Rikshospitalet de Oslo, según ha informado la propia casa real noruega. Estaba siendo tratado durante las últimas semanas con cortisona debido a esa enfermedad y se le ha acumulado líquido en el cuerpo, lo que requiere tratamiento en un centro médico, detalla el comunicado. La previsión es que el rey esté de baja al menos dos semanas, tiempo durante el cual su hijo, el príncipe heredero Haakon, ejercerá de regente.
Harald V ya estuvo de baja varias semanas en febrero y marzo debido a una infección en una pierna que requirió su ingreso en un hospital en la isla canaria de Tenerife, donde se encontraba de vacaciones. Tras ser dado de alta, el jefe de Estado noruego retomó paulatinamente sus compromisos oficiales. Sin embargo, hace unos días volvió a hacer saltar las alarmas cuando la prensa noruega informó de que se le había visto llegar a un hospital. La casa real aclaró entonces que se trataba tan solo de una revisión médica rutinaria y negaron que el monarca se encontrara en una situación grave o que hubiera sido trasladado en ambulancia.
El rey de mayor edad de Europa ha atravesado distintos problemas de salud en los últimos años, con varias hospitalizaciones por infecciones y otras afecciones. A principios de 2024, fue operado en un hospital de las islas Langkawi (Malasia), donde se encontraba de vacaciones, para implantarle un marcapasos temporal. Entonces, viajó de vuelta a Noruega en un avión medicalizado y le implantaron un marcapasos permanente. A Harald V ya le extirparon un tumor en la vejiga en 2005 y, años después, se le implantó una válvula en el corazón y fue operado también en 2021 de un ligamento en la rodilla. También fue hospitalizado en marzo de 2022 por covid.
Un momento complicado para la casa real noruega
El príncipe heredero Haakon Magnus asume la regencia temporal en un momento delicado para la casa real noruega. Su mujer, Mette-Marit, fue operada este junio de un trasplante de pulmón a causa de la fibrosis pulmonar que sufre desde 2018. La futura reina consorte del país escandinavo había aparecido durante sus últimos actos públicos con una máquina de oxígeno y casi siempre sentada.
A las afecciones médicas se suma un escándalo: el hijo de Mette-Marit, Marius Borg Høiby, de veintinueve años y fruto de una relación anterior de la ahora princesa, fue condenado tan solo unos días antes por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exparejas. También estaba acusado de dos agresiones más de las que finalmente fue absuelto, y encausado en seis casos de conducta sexual vejatoria y otros casos de agresiones, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños y perturbación del orden público. Borg admitió en el juicio tener problemas con el alcohol y otras drogas, además de sufrir trastornos psicológicos.