El Regne Unit quiere ser un país libre de fumadores. Este es un hito muy complicado de lograr, pero el primer paso que han hecho para conseguirlo es aprobar (finalmente, ya que el texto se planteó por primera vez dos años atrás) una ley que prohíba a aquellos jóvenes nacidos a partir de 2009 comprar tabaco de por vida. Cuando tengan 25, 30 o 50 años, si nada cambia, tampoco lo podrán hacer. El objetivo es que las generaciones que suben sean libres de tabaco. Esto no quiere decir que estos jóvenes tengan prohibido fumar. Si alguien les ofrece un cigarrillo, lo podrán aceptar sin miedo a ninguna multa o le podrán pedir a algún amigo o familiar que les compre un paquete de tabaco para ellos. “La prevención siempre es mejor que la cura y esta reforma servirá para salvar vidas, para aliviar el Servei Nacional de Salut y para conseguir un Regne Unit más saludable”, celebró el ministro de Sanidad, Wes Streeting. El objetivo es que las generaciones más jóvenes abandonen este mal hábito y que quede erradicado el año 2040. 

Esta pionera medida, que ha generado mucho revuelo, fue planteada por primera vez por el anterior primer ministro, el conservador Rishi Sunak, que se topó con el rechazo de buena parte de su partido: hubo 70 votos en contra y 100 abstenciones entre los tories durante los primeros pasos de la tramitación legislativa, que salió adelante con el apoyo de los laboristas. Cuando Keir Starmer llegó a Downing Street, decidió recuperar esta iniciativa que ha quedado aprobada tanto en la Cámara de los Comunes como en la de los Lores. Cuando Carlos III refrende la ley, esta quedará en vigor. Hay que tener en cuenta que esta legislación solo afectará a Inglaterra y Gales, pero no a Escocia e Irlanda del Norte. 

Una normativa bien recibida por las asociaciones contra el cáncer

La prohibición de venta de tabaco a las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2009 no es la única novedad relevante en la Ley de Tabaco y Vapeo. El gobierno británico además podrá regular y limitar el vapeo, los cigarrillos electrónicos y otros productos con nicotina, con la posibilidad de restringir los sabores atractivos para adolescentes o incluso niños que aún no van al instituto. Así, el vapeo estará prohibido en el interior de vehículos donde haya menores, en parques infantiles y exteriores de hospitales y escuelas. 

Desde las asociaciones contra el tabaco, esta noticia ha sido recibida con entusiasmo. “Esta legislación pionera transformará la salud de la nación. Un futuro sin humo significa que la industria tabacalera no podrá causar estragos en los pulmones de las generaciones que vienen”, destacaban desde la asociación Asthma + Lung. Las organizaciones contra el cáncer también lo han celebrado, asegurando que supone un hito histórico para luchar contra los tumores generados por el tabaco. En cambio, Nigel Farage, líder de Reform UK ha puesto el grito en el cielo contra la medida, que considera “idiota”. También ha asegurado que, si gana las próximas elecciones generales, la derogará. En Nueva Zelanda se vivió una situación similar. El gobierno de Jacinda Ardern aprobó una normativa histórica contra el tabaco en las personas más jóvenes. Cuando la extrema derecha llegó al poder, fue una de las primeras leyes que derogó.