Los supermercados del Reino Unido sufren para disponer de tomates, lechugas, pimientos y verduras en general y muchas estanterías están vacías. El problema ha sido un "cuello de botella" en la distribución de productos, que ha sido provocado porque los envíos del sur de Europa y el norte de África cayeron a finales del 2022 porque se registraron unas temperaturas muy bajas. Los importadores británicos aseguran que las compras se han reducido a la mitad, y que hay que tener en cuenta que el 95% de los tomates que se venden en el Reino Unido son de importación. El problema es que esta situación solo se ha producido en Gran Bretaña y eso hace sospechar que alguna culpa podría tener el Brexit.

La ministra británica de Agricultura, Thérèse Coffey, ha manifestado que el "cuello de botella" en el suministro puede durar un mes, y ha recomendado comer nabos. "Ahora mucha gente come nabos y no necesariamente piensa en lechugas y tomates", ha indicado en la Cámara de los Comunes británica, intentando relajar la situación. "No podemos controlar el tiempo que hace en España", ha añadido. A la menor producción por el mal tiempo en el sur, y el incremento de burocracia aduanera por el Brexit, se ha sumado el fuerte aumento de los costes de la energía, que ha hecho que los invernaderos para almacenar son ahora más caros en Gran Bretaña. Se entrega menos producto, y cuando se entrega, resulta significativamente más caro que en años anteriores.

La periodista británica Lindsey Hilsum, del Channel 4, no ha dudado en bromear con que en Jerson, que está en el frente de guerra en Ucrania, en el supermercado hay tomates. "No estoy en un supermercado británico", ha aclarado.

Mientras tanto, los principales supermercados británicos han restringido el número de hortalizas que pueden comprar los clientes. Tesco, Aldi, Asda y Morrisons han limitado la cantidad de tomates, pimientos o pepinos que se pueden adquirir, mientras que de momento Sainsbury's, Lidl, Waitrose y M&S no han anunciado medidas similares. Los supermercados han alegado que sus proveedores en España y Marruecos han reducido las exportaciones porque sus cosechas se han visto afectadas por el mal tiempo.

El director de alimentos y sostenibilidad del Consorcio Británico de Comercio Minorista, Andrew Opie, ha apuntado también que "las difíciles condiciones climáticas en el sur de Europa y al norte de África han interrumpido la cosecha de algunas frutas y verduras". Opie ha pronosticado que es posible que la interrupción "dure algunas semanas", pero ha asegurado que los supermercados del país podrán gestionar la escasez recurriendo a otras fuentes. "Mientras tanto, algunas tiendas están introduciendo límites temporales en la cantidad de productos que los clientes pueden comprar para garantizar que exista disponibilidad para todos", ha reconocido.

Tesco y Aldi han limitado a tres unidades por persona la venta de tomates, pimientos y pepinos; mientras que Asda restringe además a este mismo número la lechuga, bolsas de ensalada, bróculi, coliflor y terrinas de frambuesas. Morrisons limita, por su parte, a dos la venta de pepinos, tomates, lechugas y pimientos.