Cargando...

La figura de Ratko Mladić, condenado a cadena perpetua por genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos durante la guerra de Bosnia (1992-1995), genera un fuerte rechazo, no solo entre los bosníacos —nombre con el que se denomina a los bosnios musulmanes—, sino en buena parte del mundo. Hay un lugar, sin embargo, donde el excomandante del ejército serbobosnio es venerado e, incluso, considerado por muchos como un héroe. Este lugar es Serbia. Un día después de su muerte, a 84 años, mientras cumplía condena en La Haya (Países Bajos), el gobierno serbio ha señalado que Mladić recibirá un funeral de Estado con todos los honores en un sitio todavía por definir. Así lo confirmó el ministro de Justicia, Nenad Vujić, en declaraciones este jueves por la noche a la cadena de televisión serbobosnia ATV, indicando que los preparativos seguirán el protocolo correspondiente a su grado militar. "Todo lo que corresponda al general Mladić será, sin duda, respetado", dijo Vujić.

El ministro añadió que Belgrado está esperando que el Mecanismo Residual Internacional de los Tribunales Penales establezca el calendario de los procedimientos para repatriar el cuerpo, y aseguró que las autoridades serbias están preparadas para actuar inmediatamente una vez que reciban la autorización. "Esperamos que el Mecanismo nos proporcione un calendario para los procedimientos y los pasos que debemos seguir. Si nos dijeran de ir mañana por la mañana, estaríamos preparados", afirmó. Mientras tanto, la prensa serbia especula sobre el lugar donde podría ser enterrado Mladić: uno de los que más puntos tiene es el cementerio de Topčider, en Belgrado, con su hija Ana, aparentemente de acuerdo con sus deseos. En todo caso, el ministro matizó que "la familia decidirá el lugar donde será enterrado".

Grafiti de Mladić en Belgrado / EFE

 

Glorificado el día de su muerte

El funeral de Estado, sin embargo, no será el primer homenaje a Mladić después de su muerte. El mismo día de la noticia de su deceso, los líderes de la República Srpska, una de las dos entidades que componen Bosnia y Herzegovina, hicieron un llamamiento para que los ciudadanos serbobosnios acudieran a iglesias y espacios públicos para recordarlo. Así, el primer ministro de la República Srpska, Savo Minic, y el líder del partido más grande, el SNDS, Milorad Dodik, se encontraron en la Catedral ortodoxa serbia de Cristo Salvador de Banja Luka, según transmitió la emisora pública RTRS. Asimismo, el presidente de la entidad política, Siniša Karan, se refirió a él como "una de las figuras militares más importantes del pueblo serbio durante la época crucial en que se creó y defendió la República Srpska" y acusó al Tribunal de La Haya de ser culpable de su muerte por no haber actuado "de conformidad con los estándares más altos de protección de los derechos humanos fundamentales".

En la misma línea, el presidente serbio, Aleksandar Vučić, ha acusado este viernes de "inhumano" al Tribunal Internacional por no haber permitido que Mladić muriera en Serbia. "No quisieron que muriera en Serbia, como él quería. Esto es un comportamiento inhumano sin precedentes", ha dicho a la prensa local. El mandatario serbio ha recordado que el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (ICTY, por sus siglas en inglés) rechazó varias solicitudes cursadas por él mismo y su gobierno para que el excomandante fuera puesto en libertad a causa de su grave estado de salud.

Aficionados del Estrella Roja despliegan una pancarta durante un partido

En el fútbol también se ha glorificado a Mladić. Durante el partido de la fase de clasificación para la UEFA Europa League entre el Estrella Roja de Belgrado y el Viktoria Plzeň checo, los aficionados serbios desplegaron una pancarta donde se podía leer "General, gran gloria y gracias", mientras coreaban su nombre. Además, el club difundió después del partido, en las cuentas oficiales de las redes sociales, una fotografía de la pancarta que enaltecía al excomandante. Por este motivo, el Centro Memorial de Srebrenica, que guarda la memoria de los más de 8.000 civiles asesinados en 1995 por fuerzas serbobosnias comandadas por Mladić, ha pedido que la UEFA excluya al Estrella Roja de sus competiciones por haber glorificado al exmilitar.