El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha anunciado este domingo avances militares en la región de Jersón, objeto de una contraofensiva por parte de las fuerzas ucranianas. "Las banderas ucranianas están volviendo a los lugares donde tienen que estar", ha afirmado, después de una nueva reunión con la cúpula militar, según recopilación la agencia de noticias Bloomberg. "No hay cabida para los ocupantes de nuestro país". Zelenski se refiere a una imagen que ha recurrido las redes sociales, donde varios soldados ucranianos plantan una bandera del país al hospital de Visokopillia, en el oeste del río Dnipro.

¿Cómo empezó la ocupación de Jersón?

"Nos despertamos por las explosiones. Fui primero a la administración, después a hacer fotografías para entender lo que estaba pasando. A la 1 del mediodía no había ningún funcionario en ningún órgano de gobierno. La policía estaba en otra parte de la ciudad, no vi militares. Revisé todas las estructuras, nadie decía nada, nadie daba ningún orden", detalla el periodista Kostyantyn Ryzhenko, que ha sido seis meses en Jersón, hasta ahora que ha abandonado la zona, en una entrevista en el portal ucraniano HB. "Cuando llegué a casa, empecé a mirar Facebook y vi que los tanques venían de todas partes. En Jersón no había defensa antiterrorista, ni policía, ni ejército. El gobierno local en silencio y el central, preocupado por Kyiv".

Cuando Rusia ocupó Jersón, empezaron las protestas. "Llegó ayuda humanitaria en una plaza, pero nadie quería aquella ayuda humanitaria. Estaba la sensación que nuestra gente vendría en cualquier momento", destaca. "Los primeros días alguien dijo alguna cosa sobre el referéndum, y empezó una ola de protestas. Los rusos lo vieron, aunque intentaban no interactuar con los civiles". Poco después, destaca al periodista, destaca que llegó la Guardia Rusa y los grupos SOBR y OMON de las fuerzas rusas. "Estas son las unidades que actúan contra los civiles".

Ucrania quiere recuperar terreno

Después de varios anuncios sin concreción, el ejército ucraniano ha puesto en marcha una contraofensiva largamente esperada en la ciudad de Jersón. Esta contraofensiva demuestra que Kyiv tiene la confianza de no solo recuperar territorio, sino que a largo plazo, das las condiciones, podrían derrotar a los rusos. Zelenski ha advertido, sin embargo, que el camino será largo y lleno de minas terrestres. En este sentido, ha matizado que no se esperen "ataques relámpago" ni una "liberación inmediata".

Ambos juegan ahora a una guerra de desgaste, es decir, esperan que haya mejores condiciones para realizar un avance significativo. Con la llegada del otoño y el invierno, estas mejoras de condiciones no las tendrán ni los ucranianos ni los rusos, hasta que no se descongele el terreno, reciban tropas frescas y armamento adecuado.

 

Imagen principal: un policía ucraniano inspeccionando una bomba que ha detonado en la región de Járkov / Efe