Los puertorriqueños no pueden votar al presidente de EE.UU., pero ayer celebraron una votación sensible. Y Puerto Rico se ha declarado a favor de que la isla se convierta en el estado 51 de Estados Unidos, con un 52,34 por ciento de los votos, según ha indicado la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) con el 86,26 por ciento de los colegios escrutados. Un 47,66 por ciento de los electores votó en contra.

La consulta no era vinculante pero ha registrado una participación del 50,11 por ciento. Desde el 1952 Puerto Rico es un Estado libre asociado a EE.UU., pero tiene una administración en bancarrota.

Lo que hicieron los puertorriqueños, a falta de votar presidente, fue escoger gobernador, representante ante el Congreso de Washington, parlamentarios y alcaldes. Y además los puertorriqueños estaban convocados para pronunciarse sobre si quieren ser el estado 51 de Estados Unidos o no.

Puerto Rico tiene su Constitución, que es vigente desde 1952, y sus ciudadanos tienen pasaporte norteamericano desde 1917. Tiene su gobernador y Poder Legislativo, y la isla está regida en última instancia por la autoridad del Congreso norteamericano. La isla, como estado libre asociado, tiene más autonomía que los estados federados y tiene su propia selección deportiva, y además la última instancia judicial es el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Además EE.UU. tiene derecho a escoger qué partes de su Constitución se aplica o no en este territorio.

La consulta sobre la relación política de Puerto Rico es la sexta de la historia después de las de 1967, 1993, 1998, 2012 y 2017, pero no han servido para que Washington atendiera el asunto del estatus político de la isla.

Puerto Rico tiene graves problemas desde que el huracán Maria la devastó en el 2017. Actualmente una junta federal americana está llevando el tema de su bancarrota, e intenta reestructurar una deuda pública de 64.900 millones de euros.