El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha lanzado una contundente advertencia a la comunidad internacional ante el acelerado deterioro de las finanzas de la organización, que la sitúan al borde de un “colapso financiero”. En una carta dirigida a los 193 estados miembros de la ONU, Guterres alerta de que la falta de pagos está poniendo en riesgo directo el funcionamiento ordinario del organismo y la financiación de programas esenciales en todo el mundo. Según el texto, la situación podría volverse crítica ya en el mes de junio si no se toman “medidas inmediatas”. El jefe de la ONU insta a los gobiernos a ponerse al día con sus contribuciones o, alternativamente, a impulsar una reforma urgente del sistema de financiación para evitar una quiebra que tendría consecuencias globales.
Farhan Haq, portavoz adjunto de la ONU, ha reconocido en rueda de prensa que la organización se encuentra ante una situación financiera “insostenible”, provocada tanto por los impagos de los estados miembros como por la obligación de devolver fondos que no se han llegado a utilizar. Haq ha detallado que ya en noviembre pasado la ONU había alertado de que la devolución de casi 300 millones de dólares en créditos podía “desencadenar una crisis de liquidez”, y que los datos actuales indican que este escenario “ahora es inminente”. “Estos dos factores nos han colocado en una situación insostenible”, ha remarcado.
A pesar de que más de 150 estados estuvieron al día de los pagos en 2025, la organización clausuró el ejercicio con una cifra inédita de 1.560 millones de dólares en cuotas impagadas, más del doble que en 2024, y con la sombra de un colapso financiero cada vez más real. El principal deudor es Estados Unidos, seguido de cerca por China, Rusia, Venezuela, Brasil, Argentina, México e Irán. Además de arrastrar estas cuotas pendientes, Washington también ha aplicado recortes severos a la financiación voluntaria de diversas agencias, lo que pone en riesgo programas de ayuda sobre el terreno. El giro se ha acentuado con la nueva administración de Donald Trump, que ha vuelto a cuestionar abiertamente el papel del organismo y, en paralelo, ha impulsado la polémica Junta de Paz para dirigir el proceso en la Franja de Gaza como primer gran frente.
UN Deputy Spokesperson: Farhan Haq
— U San Aung Htun (@usanaunghtun) 31 de enero de 2026
- more than 150 countries paid their dues.
- 1.56 billion outstanding.
- facing real danger financially.
The UN chief has told member states that the organization is at risk of ‘imminent financial collapse,’ citing unpaid fees and a budget… pic.twitter.com/M4H3Pp0G9g
Recorte masivo
El organismo prevé suprimir 2.681 puestos de trabajo y aplicar recortes de más del 21% a las misiones políticas especiales, dentro de la iniciativa ONU80 con la que quiere modernizar el funcionamiento interno y rebajar costes ante la emergencia de tesorería. En paralelo, la ONU intenta presionar a los estados miembros para que cumplan sus obligaciones y eviten que la falta de financiación acabe impactando programas que considera esenciales, como la ayuda humanitaria o las operaciones de mantenimiento de la paz. El mensaje es que la estrategia de austeridad no sustituye los pagos pendientes, sino que solo gana tiempo mientras se busca oxígeno financiero. “Las reservas actuales no son suficientes para asegurar la liquidez necesaria. Es ahora o nunca”, ha advertido Guterres