Donald Trump anunció este jueves que ampliaba el plazo del ultimátum que ha dado a la República Islámica de Irán para abrir el estrecho de Ormuz, pero mantiene la amenaza de destruir las centrales eléctricas si el régimen de los ayatolás se niega. El mandatario estadounidense se jacta de que Irán está desesperado por conseguir un acuerdo para terminar la guerra, y que están negociando, a pesar de que los iraníes lo niegan. Pero Estados Unidos ya considera varias opciones para dar “un golpe final” si las negociaciones fracasan, que incluyen el envío de tropas terrestres para apoderarse de activos clave. Según informa Axios, citando fuentes de un alto funcionario de defensa estadounidense, la Casa Blanca y el Pentágono están considerando enviar al menos 10.000 soldados de combate adicionales a la zona de guerra en los próximos días, lo que alimenta las especulaciones de que se está considerando seriamente una operación terrestre. El funcionario de defensa estadounidense prevé que la decisión se tome la próxima semana y afirma que las tropas pertenecerán a unidades de combate diferentes de las que ya se han enviado a la región. Estas informaciones se suman a las que ya dio el Wall Street Journal, que fue el primero en informar de este contingente de refuerzo que está considerando la administración Trump, pero Axios pone sobre la mesa las diferentes opciones militares para este “golpe final”.

¿Cuáles son las cuatro opciones sobre la mesa en Ormuz?

Si los intentos de negociar una solución al conflicto no dan fruto y los iraníes continúan obstaculizando el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz, Estados Unidos podría lanzar un ataque que tendría un doble propósito. Por un lado, mejorar la posición norteamericana en posibles conversaciones con Teherán con una demostración de fuerza contundente; y por otro, podría permitir al presidente tener un argumento para dar por terminada la guerra y declarar la victoria, teniendo en cuenta que nunca han estado claros los objetivos norteamericanos. Trump podría poner en práctica primero su amenaza de bombardear centrales eléctricas e instalaciones energéticas en Irán, a pesar de que Teherán ha amenazado con una represalia masiva en todo el Golfo. Pero según estas informaciones de Axios, contrastadas con dos funcionarios y dos fuentes con conocimiento del asunto, el Pentágono estudia cuatro escenarios para ir más allá, entre los cuales Trump debería escoger. 

La primera opción es invadir o bloquear la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de Irán, pero los iraníes ya han advertido a Estados Unidos que si dan este paso, convertirán la isla en un “baño de sangre”, y aseguran que tienen minadas las aguas y los accesos terrestres a su joya energética. Incluso, estarían dispuestos a destruir voluntariamente su propia infraestructura petrolera si se intenta un desembarco de marines estadounidenses. Esta amenaza, recogida por The Guardian, habría sido transmitida por intermediarios de otros países a la administración Trump, con un claro mensaje: Kharg Island y otras infraestructuras críticas podrían ser sacrificadas si así se impide que los marines consoliden una cabeza de playa, lo cual implicaría que Estados Unidos debería asumir un escenario de bajas elevadas y destrucción masiva.

La segunda es invadir Larak, una isla ubicada aproximadamente a 45 kilómetros al sureste de Bandar Abbas, entre las islas de Qeshm y Ormuz, que es clave para consolidar el control de Irán del estrecho de Ormuz. Este punto estratégico alberga búnkeres iraníes, lanchas de ataque de la Guardia Revolucionaria capaces de destruir buques de carga y civiles, además de radares que monitorean los movimientos en el estrecho. Teherán ha bloqueado el paso de petróleo y el gas licuado a través del estrecho vital y ha provocado el aumento de los precios mundiales de la energía.

La tercera opción es tomar la isla estratégica de Abu Musa, en el este del golfo Pérsico, y dos islas más pequeñas —Tunb Mayor y Menor— situadas cerca de la entrada occidental del estrecho, que están controladas por Irán, pero que también están reclamadas por los Emiratos Árabes Unidos, un aliado clave de Estados Unidos e Israel. En este sentido, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, escribió el miércoles en la red X que la inteligencia iraní sugiere que “los enemigos de Irán, con el apoyo de un país de la región, están preparando una operación para ocupar una de las islas de Irán”. Algunos analistas interpretan que Ghalibaf podría estar refiriéndose a los Emiratos Árabes Unidos y su reivindicación sobre Abu Musa. La última opción es la de bloquear o tomar el control de los barcos que exportan el petróleo iraní en el lado oriental del estrecho de Ormuz.

 

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Por otro lado, también existen planes militares para operaciones terrestres en lo profundo del interior de Irán para asegurar el uranio altamente enriquecido que se encuentra en instalaciones nucleares que ya han sido bombardeadas, tanto en la guerra de los 12 días de junio del año pasado como durante este conflicto. Como alternativa, Estados Unidos podría atacar las instalaciones desde el aire para impedir que Irán acceda al material, como hicieron el sábado pasado con el ataque a la planta de enriquecimiento de uranio de Natanz.