El Pentágono ha dado por concluida, al menos de momento, su operación militar en Irán con un mensaje inequívoco: victoria total. El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha defendido en rueda de prensa que la ofensiva ha dejado el país "arrasado" y sin capacidad real de respuesta, y ha presentado el alto el fuego como una consecuencia directa de la presión militar. Según Hegseth, la campaña ha alcanzado todos los objetivos previstos y ha forzado a Teherán a aceptar un acuerdo en condiciones marcadas por Washington. También ha advertido que las fuerzas estadounidenses se mantendrán "atentas y vigilantes" ante cualquier posible ruptura de la tregua. El relato oficial de Estados Unidos dibuja una derrota casi total del aparato militar iraní. "La Armada iraní está en el fondo del mar, la Fuerza Aérea ha sido borrada del mapa, las defensas antiaéreas han desaparecido y el programa de misiles ha quedado prácticamente aniquilado", ha afirmado Hegseth.

En la misma línea, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, ha detallado que se han atacado más de 13.000 objetivos desde el inicio de la ofensiva. Entre estos, ha destacado la destrucción de aproximadamente el 80% de los sistemas de defensa antiaérea, más de 450 instalaciones de almacenamiento de misiles balísticos y centenares de infraestructuras vinculadas a drones. Caine también ha asegurado que se han desmantelado las redes de mando y control iraníes con la destrucción de más de 2.000 nodos, lo que habría degradado gravemente la capacidad operativa del país. En cuanto a la marina, ha indicado que más del 90% de la flota regular ha sido hundida.

"Un éxito militar rotundo"

Hegseth ha calificado la operación —bautizada como Furia Épica— de "éxito militar rotundo" y de una victoria "con V mayúscula". "En menos de 40 días, uno de nuestros mandos combatientes, el Comando Central, utilizando menos del 10% del poder de combate total de Estados Unidos, desmanteló uno de los mayores ejércitos del mundo", ha asegurado.

El secretario de Guerra ha remarcado que la ofensiva se ha llevado a cabo "sin bajas norteamericanas" y con una "fracción mínima" de los recursos militares del país. También ha insistido en que los últimos ataques han "completado la destrucción de la base industrial de defensa" iraní.

Sobre la tregua, Hegseth ha sostenido que el nuevo gobierno de Teherán "comprendió que un acuerdo era mucho mejor que el destino que les esperaba", y ha afirmado que Irán no podrá desarrollar armas nucleares. "Nos mantendremos en la zona. No nos iremos a ningún sitio. Nos aseguraremos de que Irán cumpla este alto el fuego", ha añadido.