El gobierno escocés, liderado por Nicola Sturgeon, ha pedido este martes el apoyo del Parlamento de Edimburgo para consensuar con el ejecutivo británico un nuevo referéndum de independencia. La votación tendrá lugar este miércoles, pero los independentistas ya tienen la votación asegurada, porque cuentan con los votos de su partido, el Scottish National Party (SNP), y también los del Partido de los Verdes, hecho que les da mayoría.

Durante la presentación de la moción presentada ante la cámara, Stugeon ha asegurado que la primera ministra británica Theresa May ha "ignorado" sus propuestas para que Escocia pueda seguir dentro del mercado único, después del Brexit. Por eso, considera esencial que los escoceses "puedan decidir su futuro".

El texto asegura que tiene que ser el Parlamento de Edimburgo quien fije la fecha, la pregunta y el censo electoral de la consulta. Según Sturgeon, eso sería entre "octubre del año 2018, cuando ya haya claridad sobre el resultado de las negociaciones, y cerca del momento en que el Reino Unido deje la UE, durante la primavera de 2019".

La moción será aprobada con los votos del SNP, que tiene 63 votos, y los del Partido de los Verdes, que tiene 6. Los dos sumarán 69 escaños, de 129, mayoría suficiente en la cámara de Edimburgo. En contra votarán el Partido de los Conservadores, que tiene 31 diputados, el de los Laboristas, que tiene 23, y el de los liberal demócratas, que tiene cinco.

Las formaciones unionistas consideran que un segundo referéndum sería "divisorio" y defienden que no hay interés de la ciudadanía escocesa por convocar otra consulta. Además, conservadores y laboristas acusan a Sturgeon de utilizar el Brexit como "pretexto" para perseguir su objetivo independentista.

Oposición de Londres

A pesar de la mayoría del Parlamento de Escocia a favor del referéndum, la primera ministra británica considera que ahora "no es el momento" de hacer este referéndum, y apuesta por la "unidad" del Reino Unido para poder hacer frente al reto del Brexit. May anunció este lunes que el próximo 29 de marzo activaría el artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo que permitirá empezar la negociación con Bruselas para salir de la Unión Europea.

Con la autorización del Holyrood (el Parlamento escocés), Sturgeon podrá pedir al Gobierno de Londres que le conceda la orden 30, que David Cameron ya concedió a Alex Salmond para poder celebrar el referéndum de 2014. Para dar esta orden, sin embargo, también el Parlamento británico tendría que aprobar la moción saliente de Escocia, hecho que legislaría el nuevo referéndum.

Sturgeon no ha dejado claro que pasaría si Londres le negara la posibilidad de hacer el nuevo referéndum, pero no se descarta que pueda optar por recurrir a los tribunales para determinar la competencia legal del referéndum.