La ciudad de París ha sufrido con dureza las consecuencias de la violencia en las protestas que sacuden cada rincón del país. El alcalde de París Centre, Ariel Weil, ha pedido que se declare un toque de queda —este lunes y martes habrá en Lille, Douai, Denain y Wattignies y en París en los alrededores de la plaza de la República de las 22 horas a las 06.00 de la mañana del martes— y ha sugerido que no sería mala idea si el gobierno, además, decidiera desplegar el ejército en las calles de la capital francesa. "¿Por qué no?", se ha preguntado, manifestando que quizás sería una solución a los pillajes y los disturbios que han trastocado la rutina parisina. "Ha habido un volumen increíble de destrucción; incluso en el momento álgido del movimiento de los chalecos amarillos, no vimos una destrucción así en un solo fin de semana", ha subrayado espantado el alcalde de París en una entrevista en el canal televisivo BFM-TV. A pesar de apostar por esta medida excepcional, Weil ha reconocido que tampoco sería "lo ideal". "Si, en algún momento, nos encontramos desprevenidos o faltos de suficientes recursos, es preferible establecer un toque de queda y contar con la presencia del ejército —para reforzar las fuerzas de seguridad— antes que sufrir otra noche de saqueos como las que hemos vivido durante las dos últimas noches", ha añadido el concejal.
Después de varias jornadas de agria violencia, con imágenes contundentes que han dado la vuelta al mundo, los sindicatos franceses han hecho un llamamiento a continuar con las movilizaciones, pero de forma pacífica. La mayoría de los sindicatos, según informa el diario Le Monde, están de acuerdo en mantener la convocatoria de huelga y manifestación para el próximo 5 de noviembre. Los disturbios se han convertido también en mercancía electoral y los reproches entre los partidos están dando alas, sobre todo, a la extrema derecha. El presidente de Reagrupamiento Nacional, Jordan Bardella, ha dicho que "estamos pagando por décadas de ser blandos con el crimen, de falta de autoridad, de moral, y el desarmamento material y psicológico de nuestras fuerzas de seguridad". Las imágenes les hacen su campaña centrada en garantizar que son el partido de orden y que son los únicos con capacidad para enderezar la situación que el gobierno de Macron no puede remontar. "La gente tiene que despertar ahora", ha dicho Bardella. "Es necesario que hagan la elección política correcta y, sea como sea, nosotros estamos preparados para restaurar el orden en el país".
Ayudas para pagar los desperfectos
El gobierno francés ha respondido a las críticas de los alcaldes habilitando un fondo para sufragar los costes para reparar los bienes públicos que han resultado dañados por las protestas. Este lunes por la mañana han continuado las movilizaciones y está prevista una gran concentración para el sábado.