Se reanudan las tensiones entre manifestantes y la policía en Francia, después de los fuertes disturbios

Se reanudan las tensiones y algunos enfrentamientos entre policías y manifestantes en varias ciudades francesas, como París, Toulouse, Lyon, Rennes o Lille. Las concentraciones de este domingo han sido convocadas a través de las redes sociales, al día siguiente de los episodios de violencia que se vivieron en las calles del país. En la capital francesa, la Prefectura de Policía de París ha señalado que los agentes están realizando controles ante "la llamada a una concentración no declarada" y ha indicado que, además de los controles, las fuerzas del orden han puesto en marcha un dispositivo "para intervenir rápidamente si fuera necesario". Ante las primeras tensiones esta tarde, los agentes han intervenido para "dispersar y arrestar" con cargas y gases lacrimógenos. Además, en una de las entradas de la plaza de la República se ha colocado un camión de la policía con un cañón de agua. Por otra parte, esta tarde se están produciendo más saqueos, uno de ellos en el centro comercial Westfield Rosny 2, en el distrito de Seine-Saint-Denis, en París.

Declaración de Macron este domingo por la noche

Estas tensiones se producen un día después de la jornada de protestas masivas contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios públicos, que se desarrollaron en Francia y que en muchas ciudades degeneraron en actos de violencia, en particular choques con la policía, ataques a edificios públicos y saqueos de centenares de comercios. El balance de la jornada del sábado es de un muerto, centenares de heridos y más de 1.800 detenidos, según las informaciones más recientes, además de los destrozos todavía pendientes de cuantificar, pero que, según las primeras estimaciones, podría elevar la factura de los daños materiales a centenares de millones de euros. Todo ello ha generado una profunda crisis en el gobierno de Emmanuel Macron, que afronta interrogantes sobre la capacidad del Estado para mantener el orden público y, ante la gravedad de los hechos, se dirigirá a la nación en una declaración solemne esta noche a las 20 horas.

Esta fragilidad en el gobierno francés la están aprovechando sus rivales políticos, tanto en la derecha como en la izquierda. Este domingo, el presidente del partido de extrema derecha Agrupación Nacional (RN), Jordan Bardella, ha pedido a Macron que pida perdón y que deje el cargo, porque considera que no sabe responder adecuadamente a la situación del país en el contexto de las protestas. El sábado, el líder de la Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, que participó en la manifestación parisina, ya criticó la estrategia policial y la atención mediática concentrada en las imágenes de violencia, que considera que eclipsa las reivindicaciones.

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