En el marco de su ofensiva en el Líbano —paralela a la guerra de Irán—, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha ordenado a sus tropas ampliar el radio de territorio invadido. "He decidido ampliar aún más la franja de seguridad existente, para finalmente frustrar la amenaza de invasión y mantener el lanzamiento de misiles antitanque lejos de nuestra frontera", ha declarado el mandatario hebreo en un vídeo publicado en la red social X. Netanyahu se ha comprometido a "cambiar radicalmente" la situación en el norte de Israel, el territorio más cercano a la frontera con el Líbano.
Las fuerzas armadas hebreas expresaron abiertamente que su objetivo es conquistar territorio hasta llegar al río Litani, que actúa de frontera natural entre el sur del Líbano y el resto del país. "Hemos derrotado la amenaza de los 150.000 misiles y cohetes que apuntaban a la gente de Israel", ha destacado Netanyahu, "pero Hizbulá sigue teniendo capacidad militar de lanzarnos cohetes". "He tratado con los comandantes militares cómo eliminar esa amenaza también", ha explicado. En este sentido, la milicia chiita denunció este sábado la presencia de militares israelíes en la ribera sur del río, algo que no ha sido confirmado por Tel Aviv.
Netanyahu ha celebrado que las diferentes ofensivas israelíes ejecutadas en los últimos años han hecho que Irán, Hamás y Hizbulá ya no sean "fuerzas terroristas que amenazan nuestra existencia", sino que son "enemigos hostiles que luchan por su supervivencia". "Nosotros somos la parte activa, la parte agresiva. Tenemos la iniciativa y estamos mucho dentro de su territorio", ha reivindicado. "Dijimos que transformaríamos Oriente Medio y lo hemos hecho. También hemos cambiado la percepción de la seguridad", ha remachado.
1.200 libaneses muertos
Desde el inicio de la última escalada de las hostilidades entre Israel y Hizbulá, la cifra de muertos en el Líbano ha subido hasta las 1.200 víctimas, mientras que el recuento de heridos supera los 3.500, según datos del Ministerio de Salud libanés. Entre los fallecidos hay 52 trabajadores sanitarios, además de periodistas y niños. En cuanto a los desplazados, desde el estallido del conflicto el pasado 2 de marzo —cuatro días después del ataque a Irán—, más de un millón de libaneses han huido del sur del país mientras las fuerzas terrestres israelíes continúan su invasión.
