Cargando...

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha anunciado este martes una escalada en su ofensiva contra el Líbano, a pesar del alto el fuego en vigor desde el pasado 16 de abril, y que el ejército israelí tomará el control de nuevas "zonas estratégicas" más allá de la "línea amarilla" que ha dibujado en el sur del Líbano. "Las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) operan con un amplio contingente sobre el terreno y están tomando el control de zonas estratégicas. Estamos reforzando la zona de seguridad para proteger las comunidades del norte (de Israel)", ha indicado el primer ministro al inicio de la reunión de su gabinete de seguridad. En un vídeo que ha compartido su oficina, el líder conservador afirma que ha tomado la decisión de atacar el Líbano con más contundencia de la mano del ministro de Defensa, Israel Katz, y del jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir. A pesar del alto el fuego del pasado 16 de abril entre Israel y Hezbolá, el combate ha persistido a ambos lados de la "línea amarilla", nombre con el que Israel se refiere a la línea que divide del resto del estado mediterráneo el 8% del territorio que los israelíes ocupan en el sur y sureste del Líbano. 

El ministro israelí de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, instó este lunes al primer ministro, a reanudar "una guerra a gran escala" contra el Líbano, además de cortar el suministro eléctrico a este país. Estados Unidos, por su parte, apoyaría una nueva escalada de la ofensiva israelí en el sur del Líbano en represalia por los ataques continuados de Hezbolá, según informó el lunes el digital Axios

Tropas más allá de la "línea amarilla"

De hecho, este mismo martes, las tropas terrestres del ejército israelí han hecho incursiones más allá de esta "línea amarilla", tal como ha confirmado un responsable militar a la agencia EFE. Esta persona ha circunscrito este hecho en unas "operaciones selectivas más allá de la línea de defensa avanzada", que es el nombre con el cual Israel se refiere a esta "línea amarilla", que tenían como objetivo "eliminar las amenazas directas". Este mismo lunes, Netanyahu anunció que se intensificarían los ataques contra el Líbano y, en las últimas 24 horas, 16 personas habrían muerto en el Líbano como causa de esta nueva oleada de ataques contra un centenar de objetivos en el este y en el sur del país durante la noche. El ministerio de Salud Pública libanés ha publicado un breve comunicado este martes en el cual informa que "el balance total acumulado" de muertos desde el día 2 de marzo se sitúa en "3.213 muertos y 9.737 heridos". La peor masacre que ha tenido lugar en las últimas 24 horas ha sido este lunes a última hora en la localidad suroriental de Mashghara, donde habrían muerto once personas, entre ellas dos menores, y 15 más habrían resultado heridas, en un balance que la oficina gubernamental consideraba todavía preliminar esta tarde.

La semana pasada, el estado libanés y el israelí acordaron en Washington, donde mantienen conversaciones de paz por primera vez en décadas, extender el precario alto el fuego que entró en vigor el 16 de abril durante 45 días más. Pero la realidad en el terreno es la de un alto el fuego que no se está aplicando. Israel bombardea prácticamente cada día ubicaciones en el Líbano, causando decenas de muertos desde que firmó el alto el fuego. Por su parte, Hezbolá, que no participa en las conversaciones en curso y pide constantemente al gobierno libanés que se retire, continúa sus ataques contra las posiciones del ejército israelí tanto en el sur del Líbano como en el norte de Israel, últimamente mediante el ataque más exitoso con drones explosivos. La próxima ronda negociadora entre ambas partes está prevista para la próxima semana. 

El Líbano defiende el repliegue total de las tropas israelíes

Allí, el presidente libanés, Joseph Aoun, insistió este lunes en que mantendría como demanda "firme" el repliegue de las tropas israelíes del sur del Líbano. En un discurso coincidiendo con el Día de la Liberación, que recuerda el final en el año 2000 de la anterior ocupación israelí de territorio libanés, Aoun denunció que "la agresión israelí no ha parado y los queridos pueblos del sur continúan sufriendo bajo una ocupación renovada, en una violación flagrante de todas las resoluciones internacionales". En un comunicado aseguraba que "el Líbano no aceptará esta realidad ni hará concesiones al respecto" y añadía que "el camino hacia una retirada israelí total continúa siendo una demanda nacional firme" sobre la cual su gobierno trabaja para conseguirla "a través de negociaciones". 

El presidente libanés aseveró que este diálogo no se traducirá en una rendición para el Líbano, sino que servirá para defender su derecho a la soberanía y la protección del territorio, cuya defensa estará exclusivamente a cargo del ejército. Después del conflicto del 2024 con Israel, las autoridades libanesas se comprometieron a que solo hubiera armas en manos de las fuerzas de seguridad oficiales y a expandir su presencia en todo el país, lo que implica el desarmamento del grupo chií Hezbolá. Este, sin embargo, ha rechazado completamente la posición del gobierno libanés y asegura que es una concesión más del Líbano a Israel. Su líder, Naim Qassem, reprendió al gobierno libanés que sus demandas son como si les dijeran "ayudadnos a desarmaros para que Israel pueda entrar y mataros y expulsar a vuestro pueblo".

Estados Unidos ve bien la escalada

Para Estados Unidos, sin embargo, los continuados ataques de Hezbolá suponen un problema y el lunes advirtieron que el continuado lanzamiento de proyectiles contra Israel es "insostenible" y señalaron que su única intención era "sabotear" las conversaciones de paz. Una fuente del Departamento de Estado criticaba que Hezbolá ha roto el alto el fuego con el lanzamiento de 1.000 drones y 700 cohetes para "intentar sabotear las negociaciones". "Hezbolá es totalmente responsable de la situación actual", añadió, para, a continuación, justificar los ataques israelíes a pesar del alto el fuego: "No se puede esperar que Israel absorba pasivamente los ataques contra sus fuerzas armadas y civiles". En este sentido, la administración de Donald Trump apoyaría una escalada en la ofensiva israelí en represalia a los ataques de Hezbolá, según confirmó el digital Axios.