Su nombre es Mohamed Magid y forma parte de una sociedad musulmana conocida como ADAMS (All Dudes Area Muslim Society). Él será el imán que llamará a los musulmanes a la oración durante el discurso inaugural de la investidura de Donald Trump, después de que el futuro presidente de los Estados Unidos introdujera en su campaña la idea de acabar con la inmigración musulmana, objetivo que acabó eliminando más tarde de su programa, y cambiándolo para decir que acabaría con la inmigración pero sólo de musulmanes de determinados países con intensa actividad terrorista.

Magid, que ha luchado durante años para desradicalizar a los jóvenes musulmanes reclutados por grupos como el Daesh, será una de las 26 personas que ofrecerán plegarias y lecturas de las escrituras al Servicio Nacional de la Oración que sigue la ceremonia de inauguración.

Su sociedad, ADAMS, ha sido elogiada por el FBI "por su papel de liderazgo en la creación de asociaciones entre la policía y la comunidad musulmana para mejorar la cooperación musulmana y la seguridad pública".