Muere el Spiderman de Yemen al caer a un cráter volcánico durante una arriesgada escalada

Yemen está de luto después de que los servicios de rescate recuperaran este sábado el cuerpo del aventurero y sensación en las redes sociales, Qaqaa Antar al-Absi, conocido como el Spiderman de Yemen, que cayó el viernes al cráter de un volcán en el sur del país. Los vídeos del momento han circulado y se puede ver al escalador, de 30 años, haciendo maniobras arriesgadas de escalada alrededor del cráter de este volcán inactivo sin ningún tipo de material de seguridad, la razón por la que se había convertido en un primer momento en sensación en las redes sociales del país. El escalador cayó el viernes al cráter Hardah Dam, localizado en la ciudad homónima de la provincia yemení de Al Dalea. Después de 24 horas, los equipos de rescate han podido recuperar el cuerpo sin vida del Spiderman yemení y, según un comunicado, se han tenido que enfrentar a "condiciones excepcionalmente difíciles" durante la operación a causa del terreno escarpado del cráter y al calor.

Al-Absi se convirtió en toda una sensación en las redes sociales por sus vídeos publicados en las redes sociales en los que escalaba paredes rocosas verticales y bajaba a cráteres sin cuerdas ni equipos de seguridad. Visitantes, turistas y espectadores de sus espectaculares movimientos solían pagarle pequeñas cantidades de dinero para que hiciera estas arriesgadas escaladas. Según los locales, estas se habrían convertido en la principal fuente de ingresos del joven yemení. La noticia de su muerte ha provocado la reacción de las redes sociales, que se han inundado de mensajes de apoyo a sus familiares y en recuerdo a su valentía, pero también de lamento por las condiciones económicas que sufría y que le obligaron a recurrir a estas actividades de alto riesgo para conseguir algunos ingresos.

280.000 seguidores

La cuenta de Facebook de Al-Absi la siguen unas 280.000 personas y se hizo popular precisamente por este tipo de actividades de escalada de riesgo. Supuestamente, habría resbalado y finalmente caído a las aguas al fondo del cráter Damt, que se formó por una antigua actividad volcánica. El cráter tiene unos 100 metros de profundidad y contiene aguas termales que la actividad geotérmica en su interior calienta. Aunque el volcán se considera extinguido, el lugar sigue siendo peligroso por sus escarpadas paredes y las altas temperaturas generadas por los procesos térmicos. Después de la caída, servicios de emergencia y vecinos de la zona se agruparon para intentar sacar al escalador del cráter, pero la falta de medios técnicos ha complicado las tareas, que se han acabado demorando más de 24 horas. 

El cráter se ha convertido en un destino popular para los turistas y también para investigadores y aventureros, pero las autoridades y los geólogos han advertido de forma reiterada a los visitantes sobre los peligros de acercarse a su borde, ya que durante los años se han reportado varios accidentes en el lugar. La muerte de Al-Absi ha revivido las llamadas a reforzar la seguridad en el entorno con barreras, señales de advertencia y la regulación del acceso a las zonas particularmente peligrosas del lugar.