Mohamed VI rompe el silencio sobre Ceuta y carga contra la "irresponsabilidad" de los políticos españoles

El rey Mohamed VI ha hablado este viernes por primera vez en público sobre la crisis vivida este verano en Ceuta, cuando más de 80.000 migrantes entraron en la ciudad autónoma desde Marruecos, aunque el monarca no la ha citado expresamente. Durante el discurso de apertura de la nueva legislatura surgida de las elecciones del 23 de septiembre, Mohamed VI ha cargado contra las "declaraciones irresponsables" y la "instrumentalización" política de los hechos por parte de determinados "medios políticos", y también ha criticado el retraso en la repatriación de los menores. El posicionamiento sigue la línea que ya había marcado el Ministerio de Exteriores marroquí y su titular, Nasser Bourita, que habían señalado al PP por su actitud durante la crisis y por sus declaraciones sobre el papel de Marruecos.

Mohamed VI ha admitido que el actual modelo de cooperación en materia migratoria está "superado" y ha anunciado que Marruecos planteará a sus socios una nueva estrategia orientada al desarrollo compartido y a la estabilidad regional. El monarca, sin embargo, también ha querido fijar límites claros en la relación con España y ha remarcado que se trata de "una elección soberana y un compromiso voluntario", una vinculación que, según ha advertido, no puede "ser objeto de ninguna presión o amenaza, ni de ningún chantaje".

En este sentido, Mohamed VI ha asegurado que la relación con España "ha registrado importantes avances en diferentes sectores", también en la lucha contra la inmigración irregular, pero ha advertido que la cooperación en este ámbito choca ahora con "importantes desafíos". El monarca ha atribuido estas dificultades a "ciertas disposiciones legales anticuadas y decisiones judiciales alejadas de la realidad" y ha lamentado que esta situación complique la repatriación de menores y de personas que, según ha afirmado, "usurpan el estatus de refugiados". A su parecer, estas trabas también acaban favoreciendo la actividad de las redes criminales vinculadas al tráfico de personas.

Mohamed VI se dirige a los jóvenes desencantados

El monarca se ha referido también a la juventud, cuya situación ha pedido situar "en el centro de las políticas públicas y la agenda de los órganos de gobernanza". Un año después de la explosión de las protestas juveniles de la GENZ212, y con casi tres millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan, el país afronta un desencanto creciente entre los que ven en la emigración una salida para un futuro mejor. Mohamed VI ha instado a impulsar políticas que garanticen "la igualdad de oportunidades" en la educación, la formación y la integración económica, y que refuercen la confianza de los jóvenes en el futuro "fundamentado en la libertad, la dignidad y la estabilidad". Al mismo tiempo, ha pedido al sector privado que "demuestre más iniciativa e innovación" y refuerce su capacidad para generar empleo, impulsar la inversión y aumentar las exportaciones.