Desde la invasión rusa de Ucrania han surgido muchas preguntas sobre este conflicto, la mayoría de las cuales todavía no tienen respuesta. La última gran duda está protagonizada por el ministro de Defensa ruso: ¿dónde está Serguéi Shoigú? Este miembro del Kremlin lleva desaparecido desde el pasado 11 de marzo, ya hace dos semanas, y su ausencia ha provocado numerosos rumores: desde problemas cardiacos a un posible exceso de trabajo (eso lo dicen de Rusia) que hace que esté demasiado ocupado para comparecer ante los medios. Además, Moscú ha intentado cerrar la polémica compartiendo un vídeo en que aparece Shoigú en una videollamada con el resto de ministros del gobierno de Vladímir Putin, pero el efecto ha sido el contrario y ha provocado todavía más especulaciones, ya que muchos medios y expertos apuntan que este vídeo estaría manipulado y la presencia del titular de Defensa no es nada más que un montaje.

Medios rusos independientes han hecho referencia en diferentes ocasiones a posibles problemas de salud del ministro, que el Kremlin se ha apresurado a negar: no puede ser tener un ministro de Defensa enfermo en medio de una guerra donde su primera estrategia ha fracasado y el ejército está tomando posiciones defensivas. A todos estos rumores se le tiene que añadir el hecho de que el Pentágono no ha conseguido establecer ningún tipo de comunicación con él y Valeri Gerasimov, jefe del Estado Mayor ruso, de quien tampoco nadie sabe nada desde hace semanas. Según The Washington Post, los dos "desaparecidos" han decidido no establecer contacto con el Pentágono, a pesar de los numerosos intentos, pero sin dar ninguna razón más o motivo: el teléfono encarnado se ha estropeado.

Acceso al botón nuclear

Por otra parte, desde la CNN aseguran que la última vez que el general norteamericano Mark A. Milley consiguió hablar con Valeri Gerasimov fue el pasado 11 de febrero y con Shoigú el 18 de febrero. Entonces todavía faltaba casi una semana para que Rusia invadiera Ucrania. El embajador de los Estados Unidos en Moscú, John Sullivan confirmaba a Reuters al principio de la invasión que trabajaban para reanudar la línea directa entre los dos países, recordando el precedente de la guerra de Siria.

Hace falta tener en cuenta que tanto el ministro como el jefe del Estado Mayor son de las pocas personas que tienen acceso a los maletines nucleares, junto con Vladímir Putin, para dar la orden de lanzar los misiles. Los tres tienen los códigos necesarios para desbloquear los maletines, conocidos como 'cheget'. Con todo, no es que tengan un botón rojo que, al activarlo, tire directamente los misiles, sino que envía las órdenes al mando militar central.

¿Vídeo manipulado?

La gota que ha colmado el vaso ha sido la difusión de un vídeo en que, en principio, aparece Shoigú, pero que ha acabado desatando toda una serie de rumores que sugieren que no es más que un montaje para disimular su ausencia. Los primeros a dudar de la veracidad de las imágenes han sido los medios independientes de Rusia, como el Moscou Times, que pone encima de la mesa que las imágenes podrían no ser auténticas y corresponderían a una reunión del 11 de marzo, la última vez que apareció en público: "El fondo es lo mismo, el ministro va vestido igual y su corbata hace los mismos movimientos. ¿Coincidencias? ¿Teorías de la conspiración? Juzgad por vosotros mismos", deja caer el medio. Hay que tener en cuenta que al principio de la invasión se generó una polémica similar, ya que el vídeo en que Vladímir Putin anunciaba que atacaba en Ucrania se habría podido grabar días antes, cuando descartaba la posibilidad.

 

Otro medio ruso independiente y censurado en su país, el Mediazone, después de analizar las imágenes, ha concluido que son un montaje, porque la ventana en que aparece el ministro fue incrustada en la pantalla utilizando imagen de archivo de otras comparecencias previas. Vale tener en cuenta que la agencia RÍA Novosti ilustra las noticias sobre Shoigú con fotos de archivo: no hay recientes.