Miles de personas han vuelto este viernes a las calles de Minneapolis para protestar por los asesinatos de Renée Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses muertos a tiros a manos de agentes del ICE, y para denunciar la actuación desmesurada de la policía migratoria y las políticas del presidente Donald Trump. La movilización ha contado con el apoyo explícito de Bruce Springsteen, que ha hecho de la canción Streets of Minneapolis una banda sonora de la protesta, y se ha convertido en un grito contra el despliegue federal bajo consignas como “Stop ICE now”. Las movilizaciones se han repetido también en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, en una jornada de rechazo coordinado a la actuación de los agentes migratorios.
La concentración principal ha comenzado en la Government Plaza, el centro administrativo de Minneapolis, con la participación de vecinos llegados de toda Minnesota a pesar de las temperaturas bajo cero. “Hemos tenido suficiente. La gente de Minnesota no huye; cuando hay peligro, nos unimos aún más”, explicaba Sarah Keüler. Durante los parlamentos y la marcha posterior por el centro de la ciudad, las consignas y pancartas han apuntado directamente contra el ICE y contra la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, con gritos como “Cerremos el ICE” y, en castellano, “Chinga la migra”.
Una protesta reprimida por los agentes migratorios de Trump
La protesta ha acabado marcada por la represión policial. Frente al edificio federal Whipple, los agentes federales del ICE, fuertemente armados y con una actitud claramente intimidatoria, han ordenado la dispersión de la concentración. Por megafonía han advertido reiteradamente que los manifestantes que se quedaran se exponían a ser detenidos e imputados por desórdenes públicos. A pesar de que una parte de los asistentes ha marchado, un grupo ha resistido ante la presencia de agentes equipados con material antidisturbios, protegiéndose con máscaras antigás, hasta que la policía ha utilizado botes de humo para disolver la protesta. En el interior del recinto continúan retenidos varios manifestantes detenidos en protestas anteriores, conocidos ya como “los 16 de Minnesota”.
La jornada también ha tenido un fuerte componente simbólico y cultural. Springsteen ha actuado por sorpresa en la sala First Avenue en un concierto solidario impulsado por Tom Morello, destinado a recaudar fondos para las familias de Good y Pretti. Durante la actuación, el músico ha interpretado Streets of Minneapolis, una canción escrita tras conocer la muerte de Pretti y que ya se ha convertido en un himno de la protesta, sonando también en las calles como banda sonora de una ciudad que continúa plantando cara al ICE y a la Casa Blanca.
