Una de las primeras repercusiones internacionales de la crisis migratoria en Ceuta para el Estado fue la decisión de Italia de suspender el espacio Schengen y empezar a aplicar controles fronterizos a los viajeros que llegaban de España. Esta medida se tenía que revisar un mes después de su entrada en vigor, dos días después de la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma, donde todavía quedan muchas personas malviviendo en la calle que rechazan volver a Marruecos. Así, en este contexto, el gobierno de Giorgia Meloni considera que la situación no ha mejorado lo suficiente en el territorio español y, por eso, ha decidido alargar los controles en los puertos y aeropuertos. Antonio Tajani, ministro de Asuntos Exteriores, ha asegurado que la situación en Ceuta sigue siendo "muy preocupante" y que el levantamiento de estas "restricciones" solo depende de la evolución de la situación en la ciudad autónoma.
El encargado de anunciar esta prórroga de quince días ha sido el Ministerio del Interior, a raíz de un informe del Comité de Análisis de Inmigración y Seguridad Frontera. "Persisten los elementos de evaluación que habían motivado su reintroducción el pasado 1 de agosto". "Las evaluaciones que justifican la prórroga fueron comunicadas por el ministro a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una conversación telefónica constructiva", añade el comunicado. Esta decisión no gustó nada al Gobierno de Pedro Sánchez en medio de una de las crisis más graves que ha tenido que afrontar esta legislatura y, seguramente, en los ocho años que lleva en la Moncloa. Ante la mala imagen que suponía una llamada de atención en público en todo el mundo, y después de pedir a Meloni que retirara la medida, el Gobierno optó por hacer pagar a Italia con la misma moneda. Así, replicó estos controles en los puertos y aeropuertos del Estado a los viajeros procedentes de territorio italiano. Pocos minutos después de que se conociera esta decisión, el Ministerio de Interior ha aplicado la misma moneda y también prorrogará los controles hasta el próximo 21 de setiembre.
Sánchez disculpa a Marruecos
Mientras tanto, la situación en Ceuta sigue siendo complicadísima. La población ve gravemente alterado su día a día, con miles de migrantes obligados a dormir en la calle y en la playa ante unos centros de acogida totalmente superados. En este marco, Pedro Sánchez (que todavía no ha dado explicaciones ante el Congreso de los Diputados y ha sido fuertemente criticado por no haber actuado con la debida diligencia en esta crisis) ha defendido tanto a Marruecos como al CNI en una entrevista en la Cadena Ser. Según el líder socialista, no hay ninguna evidencia de que Marruecos esté detrás de esta entrada masiva de migrantes de los días 30 y 31 de julio. Del mismo modo, ha asegurado que el CNI no emitió ningún informe relevante alertando de una entrada masiva, y que sencillamente se registraron picos "habituales en verano" de más gente de lo habitual que intenta entrar nadando, pero sin tratarse de grandes números. "Ninguna información anticipó la gravedad de la crisis", ha afirmado.
