Una mujer china de 28 años mató a sus cuatro hijos a golpe de hacha y después se suicidó con pesticida, al quedarse sin ayudas sociales en China. Los hechos tuvieron lugar el pasado 26 de agosto en la región de Gansu, en el norte. Días más tarde, el 4 de septiembre, se suicidó también el marido después de enterrar a la mujer y los cuatro hilos. Los niños tenían entre 3 y 6 años. La familia, que se dedicaba a los trabajos del campo, se había quedado sin ayudas el año 2014.

Este caso reactivó un debate en las redes sobre las ayudas sociales en China y también los procedimientos con que son dadas, que muchas veces van manchadas de corrupción. De hecho, el diario Global Times publicó que los familiares de las víctimas aseguran que se les sacó la ayuda al no poder sobornar a los funcionarios locales.

La historia ha dejado completamente tocada a la China más desarrollada del este, que no entiende como puede ser que todavía haya gente viviendo bajo el umbral de la pobreza, teniendo en cuenta que el país asiático es una de las principales potencias económicas mundiales.