Más de 400 civiles mueren o resultan heridos cada semana en Ucrania

La guerra de Ucrania no se detiene y sigue castigando a la población civil. Si hace unos días se sabía que la invasión a gran escala costaba unos 38 millones de euros la hora, este viernes llegan otras cifras más escalofriantes. 15.280 civiles han muerto o han resultado heridos durante los ocho primeros meses de 2026, una media de más de 400 víctimas cada semana y un 55% más que en el mismo periodo del año pasado, según ha advertido este viernes el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

"La escalada continua está creando una espiral de venganza y represalias que tendrá consecuencias terribles para la población durante décadas", ha alertado Türk durante un debate sobre Ucrania en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. La cifra llega después de más de cuatro años y medio de guerra y en un momento en que, a pesar de la intensidad de los ataques, la línea del frente se mantiene prácticamente sin cambios. Según el responsable de la ONU, Rusia sigue golpeando viviendas, escuelas, centros sanitarios, vías ferroviarias y otras infraestructuras civiles.

Escasez de comida

El coste civil y económico, sin embargo, no es el único problema que afronta el país. Los efectos de la guerra van mucho más allá. Türk ha explicado que los ataques rusos contra supermercados y empresas del sector alimentario ya están provocando escasez temporal de verduras y productos lácteos en algunas zonas de Ucrania. Los daños causados a las centrales eléctricas, ha añadido, también provocan cortes de suministro que acaban afectando incluso a las estaciones de bombeo de agua.

La situación en el frente sigue estancada. Y esto es uno de los elementos que más preocupa a la ONU. Cada vez está más extendido el uso de los drones de corto alcance. Según Türk, estos aparatos no solo se utilizan para atacar a civiles, sino también para impedir la llegada de ayuda humanitaria o restringir la libertad de movimiento de la población. "Ucrania es un laboratorio de la guerra con drones", ha advertido el responsable de Derechos Humanos de la ONU, que ha reclamado medidas internacionales urgentes para hacer frente a lo que ha calificado de "carnicería" provocada por estas armas.

El uso masivo de drones ha transformado el conflicto ucraniano y ha convertido zonas alejadas de la línea del frente en objetivos potenciales. El motivo de que sean más usados radica en el hecho de que permiten atacar con menos coste y a distancia. Ahora bien, dificulta las tareas de asistencia humanitaria y también las de protección civil.

Los datos presentados este viernes subrayan que la guerra se mantiene congelada en la línea de frente, y que su impacto sobre la vida civil sigue siendo muy fuerte y con un alto coste. Así, la ONU advierte de que las consecuencias de esta escalada, como también el uso de drones y las consecuencias para los civiles, pueden prolongarse mucho más allá del final de los combates.