Si en 1992 fue el annus horribilis de Isabel II y la monarquía británica, según reconoció la misma reina, el 2026 va camino de ser un año muy crítico para la familia real de Noruega. Después de que con la desclasificación de los correos de Epstein se conocieran más detalles de la relación entre el pederasta y la princesa Mette-Marit, casada con el heredero Haakon, que ha resultado ser más estrecha de lo que ella había admitido en el pasado, esta semana debía comenzar el juicio contra Marius Borg Høiby, acusado de más de una treintena de delitos, entre ellos violación a diferentes mujeres y malos tratos a exparejas. Si estos dos elementos no supusieran ya una tormenta perfecta, el chico, de 29 años y que nació antes de que Mette-Marit y Haakon se conocieran, ha sido detenido en las últimas horas.
Este domingo la policía noruega detuvo a Borg, que nunca ha formado parte de la familia real, pero siempre ha supuesto un dolor de cabeza. Según ha explicado la policía del país, "Marius Borg Høiby fue detenido y ha sido imputado por agresión corporal, amenazas con arma blanca y por haber roto una orden de alejamiento". El chico comparecerá este mismo lunes ante el juez y la policía pide prisión preventiva ante el riesgo de que cometa nuevos delitos. Este martes, además, comienza el juicio, en el que el hijo de la princesa es acusado de hasta 32 cargos, entre los que hay agresión sexual a hasta cuatro mujeres diferentes. También se le acusa de haber transportado 3,5 kilos de marihuana en coche. Cuando se le detuvo por primera vez, en agosto de 2024, aseguró que sufría "trastornos mentales" desde que era adolescente y que comenzaría un tratamiento de desintoxicación. Meses más tarde volvió a ser detenido.
El futuro de la familia real
La monarquía de este país nórdico es un nido de polémicas, también por el hecho de que la hermana del heredero, Marta Luisa de Noruega, se separó y se casó con un chamán. Ahora, hace vídeos en YouTube. Desde hace años, la familia, que pertenece a la casa Glücksburg, no levanta cabeza, pero han conseguido capear el temporal, cosa que ahora mismo parece complicada, especialmente por el caso de la princesa Mette-Marit. Diferentes medios noruegos plantean ya la posibilidad de un divorcio real entre el príncipe heredero y su mujer, que prácticamente no tiene agenda institucional, ya que padece fibrosis quística. También la posibilidad de que, una vez el rey Harold abdique, asuma el trono la segunda en la línea de sucesión, la princesa Ingrid Alexandra, la hija mayor de Haakon y Mette-Marit. Con todo, las tiernas palabras que ha dedicado a su hermano por parte de madre, siempre en el ojo del huracán, asegurando que es un modelo a seguir para ella, también ponen en cuarentena esta posibilidad.
Los correos entre la princesa y Epstein
Entre los miles de documentos sobre el caso Epstein que han visto la luz en los últimos días, destacan cientos de mensajes privados intercambiados entre el pederasta y la princesa Mette-Marit, con un tono que va mucho más allá de la cordialidad formal. “Tú siempre me haces sonreír, me haces cosquillas en el cerebro”, es una de las frases que aparecen en los archivos, y que ha encendido todas las alarmas dentro y fuera del país. El contenido de los mensajes dibuja una relación de afinidad personal sostenida en el tiempo, con muestras de complicidad y expresiones que llegan al coqueteo, hecho que ha provocado un terremoto político y mediático. Los mensajes y correos que han trascendido sitúan el inicio del vínculo entre ambos en enero de 2011, cuando Mette-Marit tenía 37 años y Epstein tenía 58 y ya había sido condenado por pederastia. A partir de aquel momento, la comunicación fue sostenida y frecuente, con intercambios de felicitaciones, elogios y confidencias que se alargaron durante años. Uno de los fragmentos que ha generado más revuelo es una frase atribuida a la princesa en la que asegura que “París es bueno para el adulterio”.