Japón, el único país que ha sufrido un ataque nuclear, se prepara para conmemorar el 75 aniversario de las bombas que devastaron Hiroshima y Nagasaki, un recuerdo que continúa atormentando a miles de sobrevivientes que siguen clamando por la abolición de las armas atómicas.

Los actos se desarrollarán este jueves en Hiroshima y el domingo en Nagasaki, las dos únicas ciudades en el mundo que han sufrido un ataque nuclear, con actos que contarán con la presencia de autoridades y representantes de los sobrevivientes.

La bomba "Little Boy" que cayó sobre Hiroshima el 6 de agosto causó más de 100.000 muertos, mientras que en Nagasaki "Fat Man" terminó con la vida de unas 75.000 personas el 9 de agosto.

"No podemos repetir jamás las tragedias de Hiroshima y Nagasaki", afirmó el primer ministro, Shinzo Abe, cuando confirmó que estaría presente en los actos para recordar estos ataques.

Tratado sin vigor

El aniversario, sin embargo, se conmemora sin que haya entrado aún en vigor el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares, que firmaron 122 países el 7 de julio de 2017 pero que necesita ser ratificado por al menos 50, y hasta ahora solo llegan a 40.

Muchas naciones, incluidas las potencias nucleares, se negaron a firmar este tratado, y tampoco lo hizo Japón, el principal aliado regional de Estados Unidos, cuyas armas de disuasión, tanto convencionales como nucleares, les protegen.

Esa posición, sin embargo, no la comparten sobrevivientes como Keiko Ogura, quien en una reciente rueda de prensa pidió aplicar mayor presión al Gobierno de Shinzo Abe para firmar ese tratado y acabar con unas armas que solo tienen "un puñado de naciones".

La ceremonia en Hiroshima comenzará a las 8.00 hora local (23.00 GMT del miércoles) y durará algo menos de una hora. Justo en el momento en el que cayó allí la bomba se observará un momento de oración en silencio, con el tañido de una campana.

Monjes durante una plegaria por la paz en Hiroshima / Efe

Estos actos se desarrollarán en el Parque de La Paz, donde se cumplirá con el ritual anual de depositar en un registro los nombres de las personas que se han sumado a las víctimas del ataque atómico por las secuelas que generó.

Ya desde hoy en el parque estaban instaladas una serie de carpas con distintas iniciativas para recordar la fecha de este jueves.

"Deberíamos recordar la historia de la guerra y actuar para la paz", dijo hoy a Efe en ese parque Jyou Hakuga, un universitario de 21 años.

El domingo le tocará el turno a Nagasaki, donde los actos comenzarán hacia las 10.45 hora local (2.45 GMT), en el Parque de la Paz de esa ciudad.

Restricción de participantes

Al igual que en Hiroshima, los actos de Nagasaki tendrán un número de participantes menor a causa de la pandemia de coronavirus, y solo se han reservado medio millar de asientos.

Se espera que en ese acto haya un nuevo llamamiento de Nagasaki en favor de la abolición de las armas nucleares.

Su alcalde, Tomihisa Taue Tomihisa Taue, afirmó este martes en un contacto con corresponsales que el tema de las armas nucleares no debe considerarse como algo del pasado, que afectó solo a Hiroshima y Nagasaki, sino que es una amenaza "del presente y del futuro".

Todavía quedan con vida decenas de miles de personas que sobrevivieron a las bombas atómicas, con una edad promedio de 83 años.

Gracias a sus recuerdos y a las historias que cuentan a menudo, como sostiene Taue, "no ha habido una tercera bomba que haya destruido una ciudad en estos 75 años", una misión a la que también aludió la mencionada sobreviviente de Hiroshima.

"Lo único que puedo hacer es continuar contando estas historias, diciendo a la gente lo que hemos visto, lo que hemos experimentado. Estas cosas no deberían ocurrir de nuevo", agregó Keiko Ogura.

 

Imagen principal: Un hombre pasa por delante del Parque Memorial de la Paz de Hiroshima / Efe