Una delegación de Hamás viajará este viernes para examinar un plan egipcio para un alto el fuego que podría poner fin a la guerra en Gaza, según ha dicho un funcionario de Hamás. El plan fue presentado ya la semana pasada a varios funcionarios de Hamás y de la Yihad Islámica, que también está disputando combates. Fuentes próximas a Hamás, según la agencia AFP, dicen que el plan de tres etapas de El Cairo prevé altos el fuego renovables, una liberación escalonada de los rehenes detenidos por Hamás, a cambio de prisioneros palestinos en Israel. Y en última instancia, un alto el fuego para poner fin a la guerra que empezó como respuesta al ataque de Hamás del pasado 7 de octubre contra Israel.
Hamás, según la misma agencia, estaría "abierto a cualquier idea o propuesta para un alto completo y definitivo de la agresión contra nuestro pueblo en la Franja de Gaza", ha dicho un funcionario del grupo. Osama Hamdan ha dicho, en una rueda de prensa este jueves, que Hamás no está nada interesado en un "alto parcial o temporal de la agresión", y ha añadido que los rehenes restantes retenidos en Gaza solo serían liberados después de que se implemente un alto el fuego permanente.
Problemas para Netanyahu
En este contexto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha cancelado un gabinete de guerra que se tenía que reunir para discutir un acuerdo con Hamás —negociado por los EE.UU., Qatar y Egipto— sobre el intercambio de rehenes por palestinos encarcelados. El líder de Israel habría dicho en una reunión con los familiares este jueves que las negociaciones todavía estaban en curso.
Otro punto que se tenía que discutir en esta reunión es qué pasaría con Gaza después de la guerra. Ahora bien, Bezalel Smotrich, del partido de coalición de Netanyahu, habría decidido que no quería tratar este punto de la reunión. Está, según parece, mucho en contra del hecho que la Autoridad Palestina tenga algún gobierno en Gaza después de la guerra. Y tampoco está de acuerdo en transferir dinero a la Autoridad Palestina, tal como han pedido los EE.UU. Ante esta presión, la solución que ha satisfecho más Netanyahu ha sido no hablar sobre este tema. En este sentido, se habría pospuesto a una nueva reunión que tendrá lugar, supuestamente, el próximo martes. El primer ministro israelí habría cancelado el encuentro con miedo que hubiera fractura en su coalición, en el gobierno, y pusiera en riesgo su cargo, en la situación actual.
El hambre en la Franja de Gaza
Paralelamente a la dialéctica, en Gaza no hay ni treguas ni comida. Los palestinos se ven obligados a hacer cola durante horas para intentar conseguir un poco de comida en Rafah, pero el alimento que llega no es suficiente. A causa del bloqueo israelí, la población está sometida a restricciones de ayuda humanitaria que ponen en peligro la vida de los millares de refugiados y desplazados. Las diferentes organizaciones sobre el terreno constatan que la situación es desesperante y la ONU ya ha dejado claro que el 40% de la población vive bajo riesgo inminente de sufrir hambre. Según el último informe emitido por la Clasificación de la Fase de Seguridad Alimentaria Integrada, más del 90% de los 2,3 millones de la población de Gaza también se enfrenta a niveles elevados de inseguridad alimentaria aguda.