Francia se blinda con 70.000 agentes ante el temor de que Halloween dispare la violencia de las protestas

Francia se prepara para un tercer sábado de movilizaciones en todo el país. El gobierno considera que el sábado será una jornada de "riesgo muy alto" después de detectar en las redes sociales diversas convocatorias que animan a protagonizar disturbios aprovechando la celebración de Halloween. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha advertido que el dispositivo policial deberá mantenerse durante la noche, ya que algunos de los mensajes investigados instan a los participantes a acudir disfrazados a concentraciones violentas a partir de las ocho de la tarde. El gobierno ha anunciado que prohibirá sistemáticamente estas convocatorias y también el uso de máscaras que permitan ocultar la identidad de los manifestantes, porque teme que los responsables de los posibles altercados aprovechen los disfraces para dificultar su identificación y eludir la actuación policial. "El pretexto de la noche de Halloween no será un motivo legítimo para esconder la cara en el espacio público", ha advertido Nuñez.

Las protestas iniciadas hace casi un mes por los estudiantes de instituto han acabado confluyendo con las movilizaciones de los sindicatos y del movimiento de los chalecos amarillos, que denuncian el encarecimiento del coste de la vida y el deterioro de los servicios públicos. A esta situación se añaden ahora las llamadas a protagonizar acciones violentas, que Nuñez atribuye a movimientos de ultraizquierda. Según el ministro, algunos de los mensajes difundidos son "extremadamente violentos" e instan a iniciar una revolución, atacar el orden público y desbordar los dispositivos policiales.

Una parte de estas convocatorias circula a través de Bitchat, una aplicación de mensajería que puede funcionar sin conexión a internet y que, por este motivo, presenta más dificultades de seguimiento para la policía. Las descargas de la aplicación se han multiplicado en los últimos días, en un fenómeno de movilización a través de canales digitales que presenta similitudes con las llamadas difundidas bajo el nombre de Blocus en Catalunya y otros puntos del Estado.

Despliegue masivo

El gobierno francés movilizará hasta 70.000 efectivos policiales en todo el país para controlar las protestas de este sábado, con un dispositivo de seguridad similar al desplegado el pasado fin de semana. El operativo incluirá unidades especializadas de la policía y la gendarmería, así como vehículos blindados, helicópteros, drones y equipos caninos y de caballería.

Aun así, la firmeza policial del ejecutivo parece avivar más la cólera de los manifestantes, que continúan determinados y que esperan volver a repetir las cifras de los dos últimos sábados, 800.000 manifestantes, según las cuentas, alrededor del medio millón según las policiales. El Ministerio del Interior admite que este sábado se podrían repetir estos niveles de asistencia, a pesar de que su principal preocupación continúa siendo la posible actuación de grupos violentos.