Los fans de Harry Potter han conseguido modificar el trazado de un proyecto energético multimillonario entre el Reino Unido e Irlanda para evitar que el cable pasara por la supuesta tumba de Dobby, el elfo doméstico ficticio de la saga creada por J. K. Rowling. El proyecto Greenlink, con un presupuesto de 430 millones de libras (unos 503 millones de euros), atravesará finalmente una zona diferente de la playa de Freshwater West, en el condado galés de Pembrokeshire.
Dobby muere al final de Harry Potter y las reliquias de la muerte y es enterrado en esta playa, que sirvió de escenario para la película. Desde entonces, el lugar se ha convertido en un punto de peregrinación para los seguidores de la saga, que dejan piedras con inscripciones en memoria del personaje. El fenómeno, sin embargo, ha generado tensiones con la protección del litoral. El National Trust, propietario de los terrenos, pide a los visitantes que no dejen piedras ni otros objetos porque Freshwater West es una zona especialmente sensible desde el punto de vista ecológico.

Un conflicto de dimensiones inesperadas
El conflicto adquirió una dimensión inesperada cuando los responsables del proyecto Greenlink descubrieron que el trazado inicial del cable pasaría precisamente por el lugar identificado por los fans como la tumba de Dobby. Simon Ludlam, responsable del proyecto, ha explicado que él mismo señaló el punto por donde el cable de 200 kilómetros debía soterrarse durante una entrevista con la BBC.
La reacción fue inmediata. Después de la emisión, la empresa empezó a recibir cientos de llamadas de seguidores preocupados porque las obras afectaran el lugar. Ludlam ha reconocido que inicialmente no entendía qué estaba pasando. No conocía a Dobby ni sabía que aquel punto de la costa se había convertido en un sitio tan significativo para los fans de la saga.
Ante la presión, los responsables del proyecto encargaron a los planificadores que estudiaran alternativas para modificar el recorrido. Finalmente, el cable pasará cerca del lugar, pero evitará la zona considerada por los fans como la tumba del elfo. La decisión ha permitido mantener el proyecto en marcha sin afectar directamente el lugar asociado con el personaje.
Dobby the Elf's memorial (where the character dies in Harry Potter's arms) located at Freshwater West beach in Wales received a public outcry after The Greenlink interconnector (electricity cable) was planned to go straight through Dobby's grave.
— Wizards Rest (@Wizards_Rest) August 7, 2026
After 100's of complaint calls,… pic.twitter.com/eXfze1xy8o
La ironía es que el nuevo trazado no evita solo un entierro ficticio. Según Ludlam, el recorrido definitivo pasa cerca de restos arqueológicos reales de la Edad del Bronce, entre los que hay urnas vinculadas a entierros humanos. En este caso, los planificadores también han evitado afectarlas.
El caso pone de manifiesto hasta qué punto la cultura popular puede transformar espacios físicos y generar conflictos inesperados con proyectos de infraestructuras. La tumba de Dobby no es un yacimiento arqueológico ni contiene los restos de una persona real, pero se ha convertido en un lugar simbólico para millones de seguidores.
Greenlink es, además, una infraestructura energética de importancia estratégica: el interconector unirá las redes eléctricas del Reino Unido e Irlanda mediante un cable submarino y terrestre. El proyecto deberá convivir, así, con dos formas muy diferentes de patrimonio: por un lado, el patrimonio cultural imaginario creado por el cine; por otro, unos restos arqueológicos que sí testimonian la presencia humana de hace miles de años. Y, de momento, Dobby parece haber ganado la batalla.