El ex primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, que dejó el gobierno el pasado 20 de julio después de dos años en el cargo, ha anunciado este martes su renuncia a su escaño en la Cámara de los Comunes, la cámara baja del parlamento británico. La dimisión de Starmer ha sido inesperada, y se produce después de su renuncia al liderazgo tanto del gobierno británico como del Partido Laborista. En un comunicado, el ex 'premier' explica que se quiere dedicar a "otros asuntos como la política internacional, incluyendo defensa, seguridad, comercio y tecnología en un mundo que cambia muy rápidamente", pero no concreta hacia dónde le dirigirán sus próximos pasos profesionales. Lo que ya se sabe, sin embargo, es que su sorprendente dimisión provocará unas elecciones anticipadas en su escaño de Holborn y St Pancras, en el centro de Londres, donde el laborismo se volverá a poner a prueba después de las últimas batacadas electorales.
Aunque Starmer abandonó el gobierno cuando su administración registraba unas cotas muy bajas de popularidad, el ex primer ministro ha aprovechado el comunicado que ha colgado en sus redes sociales para recordar que llevó a su partido "de la ruina política, moral y financiera a una victoria abrumadora en 2024" después de quince años de gobiernos conservadores. Durante sus dos años como primer ministro, dice, "estabilizó la economía, reconstruyó los servicios públicos, invirtió cantidades de récord en defensa y seguridad, empezó a sacar a cientos de miles de niños de la pobreza y transformó la reputación del Reino Unido con sus socios internacionales".
Ex primer ministro, exlíder laborista y, ahora, exdiputado
A pesar de estos éxitos que reivindica, su gobierno no pudo hacer frente a una popularidad que decreció rápidamente ante las percepciones de muchos de sus votantes de que no se estaba haciendo lo suficiente para arreglar los problemas de los británicos. Mientras la popularidad de su gobierno, y del Partido Laborista, se iban hundiendo, la extrema derecha de Reform UK fue creciendo. El hundimiento de los laboristas se evidenció en unas elecciones municipales y autonómicas el pasado mes de mayo en las que el partido que entonces dirigía Starmer perdió por primera vez en Gales y más de 1.500 concejales en los gobiernos locales de Inglaterra, muchas veces en beneficio de la ultraderecha.
Ahora, el Partido Laborista y el gobierno del Reino Unido quedan en manos de Andy Burnham, a quien Starmer prometió "apoyo total". Starmer también ha prometido su "apoyo total" al candidato que elija su partido para la elección anticipada que se celebrará este año. En su comunicado, el ex 'premier' da las gracias también a todos "con quienes tuve el privilegio de trabajar en tantos asuntos de importancia local: proyectos de vivienda asequible, trayendo educación de primer nivel y abordando la violencia juvenil". De igual manera, indica que ha sido "un honor y un privilegio representar la mejor circunscripción del país" desde que tomó el relevo al anterior representante laborista en el año 2011.
El futuro del escaño
En el panorama de la elección anticipada, el Partido Verde, que ha visto un importante crecimiento en las encuestas y también electoral este año, está dispuesto a enfocar el escaño como posible para ganarlo, a pesar de que el Partido Laborista ha ganado aquí todas las elecciones desde la creación de la circunscripción en el año 1983. El líder de los Verdes, Zack Polanski, no ha descartado presentarse a la elección, como tampoco lo ha hecho el candidato satírico Conde Cubo de Basura, que ya le disputó el escaño al ultra Nigel Farage en su elección anticipada este mes de julio.