Estados Unidos han publicado esta semana su Estrategia de Contraterrorismo para este 2026, un documento firmado por el presidente del país, Donald Trump y donde los países europeos salen muy mal parados. En las 16 páginas del documento difundido por la administración norteamericana, donde el protagonista reside en la seguridad nacional enfocada desde la “paz a través de la fuerza” y se saca pecho de operaciones como la que permitió capturar a Nicolás Maduro, las referencias a Europa son constantes. Todo ello, en un contexto de mucho malestar entre Washington y los países de la Unión: los reproches del Despacho Oval hacia los aliados de la OTAN han estado a la orden del día este 2026, quejándose de que no le han dado suficiente apoyo en el conflicto en el Oriente Medio. Los ataques de Trump al papa tampoco han ayudado a enterrar el hacha de guerra y han abierto una brecha entre Washington y una de las principales aliadas en el Viejo Continente: Giorgia Meloni. En medio de todo este contexto, a pesar de que lEstados Unidos aseguran que las naciones de Europa “todavía son nuestros socios antiterroristas prioritarios y a largo plazo”, consideran que Europa “está gravemente amenazada y es objetivo terrorista y a la vez incubadora de las amenazas”.

“Un conjunto de actores nefastos (Al-Qaeda, el ISIS, los cárteles y actores estatales) han explotado libremente las fronteras débiles de Europa y sus recursos antiterroristas mermados para convertir Europa en un entorno operativo para plantear ataques contra europeos y norteamericanos”, añaden en el análisis de esta Estrategia de Contraterrorismo. “Es inaceptable que aliados ricos de la OTAN puedan servir como centros de financiación, logísticos y de reclutamiento para terroristas”, añaden. En el texto, desde la administración Trump, aseguran que “los terroristas han cambiado” y que Estados Unidos necesita renovar sus estrategias de contraterrorismo para poder hacerles frente. En este sentido, elaboran una lista de los tres grandes grupos que, según la Casa Blanca, suponen una amenaza para el país: narcoterroristas y bandas internacionales, terroristas islámicos y extremistas violentos de extrema izquierda, incluidos anarquistas y antifascistas. Los podemos combatir a todos, pero la amenaza es significativa”, resuelven, reprochando al predecesor de Trump, Joe Biden, que les hubiera dejado en herencia una “América sin fronteras”. 

“Estados Unidos vuelve a ser respetado”

La introducción de Trump también va en esta línea: “Cuando volví a la Casa Blanca, los cuatro años de debilidad, fracasos, rendiciones y humillaciones bajo la anterior administración se acabaron. Hoy, nuestra nación es fuerte, nuestras fronteras seguras y Estados Unidos vuelve a ser respetado en todo el mundo”, comienza Trump. El presidente repasa las diferentes acciones del gabinete para acabar “con la amenaza del terrorismo”, subrayando el Acuerdo de Paz en Gaza y las operaciones del Martillo de Medianoche, en referencia a la captura de Maduro, encarcelado desde el mes de enero en Nueva York, y Furia Épica, en Irán.