El gobierno escocés ha presentado hoy el borrador del segundo referéndum de independencia. Evidentemente, eso no significa que se celebre seguro la nueva consulta, pero sí es el primer paso para hacerlo. Así lo ha asegurado la primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, que ha defendido que Escocia tiene que estar preparada para llevar a cabo la votación, antes de que el Reino Unido se marche de la Unión Europea.

El borrador de referéndum se parece mucho al que acogió Escocia el año 2014, y que los partidarios de la independencia perdieron por un 45%, frente al 55% que votó para quedarse en el Reino Unido. El nuevo referéndum se regiría por la misma pregunta "¿Quieres que Escocia sea un estado independiente?", podrían votar todos los ciudadanos mayores de 16 años y también los ciudadanos europeos que ahora viven en el país y, además, no habría una participación mínima y el resultado sería aceptado por una mayoría simple de los votos.

La propuesta será ahora sometida a una consulta pública que durará hasta del próximo 11 de enero. Los unionistas, sin embargo, ya se han opuesto a este nuevo referéndum al considerar que no hay motivos para celebrar una nueva consulta que "divida" a los escoceses. También así se ha expresado al primera ministra británica, Theresa May, que cree que no hay un mandato para hacerlo.

El gobierno escocés, sin embargo, se ve legitimado para hacer esta nueva consulta. Después del referéndum del Brexit, el gobierno cree que tiene que luchar por los intereses de sus ciudadanos, que pasan por mantenerse dentro del libre comercio y la circulación de personas europeas. Escocia votó para quedarse en la Unión Europea, el pasado mes de junio, de una manera muy mayoritaria. Un 62% de los votantes optaron por el proyecto europeo, frente al 38% que votó para el Brexit.

Desde el gobierno escocés, sin embargo, alertan de que la independencia no es la única fórmula para conseguir mantener su condición de europeos, y que están buscando todas las maneras posibles. De momento, sin embargo, tendrán que esperar al mes de marzo, momento en que empezarán las negociaciones con Bruselas por la salida, que será cuando se decida qué relación tiene que tener ahora el Reino Unido y la UE.