La Oficina Federal para la protección de la Constitución ha abierto una investigación sobre un caso de espionaje ruso en el ministerio de Economía alemán, en un momento tan decisivo como el de la crisis energética, según informa el semanario Die Zeit. En concreto, los espías podrían ser dos altos funcionarios del ministerio que trabajan en la política energética del gobierno alemán. El semanario habla de un posible "encándalo político" del que no se conocen todavía las consecuencias.

El ministerio de Economía alemán, dirigido por Robert Habeck (Verdes), sospechó de los dos altos funcionarios y dio credibilidad a ello, con lo que decidió trasladarlo a la Oficina Federal para la protección de la Constitución, que en la práctica es una agencia de inteligencia del gobierno alemán para cuestiones de orden interno, especializada en contraespionaje.

El ministerio de Economía no ha querido pronunciarse sobre el caso. Una portavoz se ha limitado a declarar que siguen los procedimientos previstos: "Siempre hacemos un seguimiento de toda la información relacionada con la seguridad en estrecha coordinación con la Oficina Federal de Protección de la Constitución e implementamos inmediatamente los pasos necesarios, también en coordinación con ella".

Según Die Zeit, los dos altos funcionarios llamaron la atención del ministerio porque estaban tomando una posición claramente pro-rusa en las propuestas sobre política de gas y energía, en cuestiones como la licencia del North Stream 2, la intervención estatal de Gazprom Germania, y el rescate de la empresa Uniper. En todos estos casos los altos funcionarios siguieron un criterio diferente del que tiene el gobierno alemán.

La Oficina de Protección de la Constitución ha comprobado los currículums de los dos altos funcionarios y ha encontrado anomalías biográficas. Están investigando en este sentido los viajes efectuados a Rusia.

Esta oficina ha remarcado que Alemania está en un "riesgo persistente y alto" de espionaje ruso, y de ciberataques en política, los negocios y la ciencia. A consecuencia de estos ataques podría sufrir "importantes daños económicos, de política exterior y de seguridad".

Mientras, desde este miércoles, 31 de agosto, y hasta el sábado, 3 de septiembre, Gazprom ha suspendido el suministro de gas en Alemania a través del oleoducto North Stream. La decisión del gigante del gas ruso se debe a una serie de tareas de mantenimiento del único equipo para bombeo gas que la infraestructura tiene en funcionamiento en este momento. El bombeo se ha parado a las 4:00 de la madrugada, hora de Moscú, según datos de la misma compañía, que ha especificado en un comunicado que "el conjunto de tareas relacionadas con el contrato vigente de servicio técnico se llevará a cabo con especialistas de la empresa Siemens".